El testimonio

 

A menudo, la gente me ha hecho esta pregunta: "¿Cómo puede alguien jamás abandonar la Iglesia Adventista del Séptimo Día?" En el pasado, yo mismo me he hecho esta pregunta. "¿Cómo pudo una persona apartarse de este mensaje después de haber llegado a conocer todo lo que la iglesia enseña?" Yo había observado que, cuando la gente dejaba el Adventismo, era porque había perdido su dirección espiritual, o había caído en algún estilo de vida pecaminoso. Sin embargo, esta tendencia ha cambiado en años recientes. Más y más personas están abandonando el Adventismo y al mismo tiempo dedicando más sus vidas a Cristo. Esto no tiene sentido para muchos en la iglesia porque ellos creen que el Adventismo es "la verdad". ¿Cómo puede una persona dejar "la verdad" y todavía seguir a Jesús? Aún más extraña a este modo de pensar es la idea de que alguien pueda realmente salir del Adventismo como parte de su proceso de crecimiento espiritual. Esta es la pregunta que deseo responder en las pocas páginas siguientes. Espero que se escuche la historia de mi viaje y que con oración se examine lo que tengo que decir. Compárese lo que digo con las Escrituras para ver si estas cosas son así.

 

Nací y me crié Adventista. Asistí a escuelas Adventistas desde la primaria hasta que obtuve mi maestría. Aunque me aparté por un tiempo durante mi adolescencia y cuando tenía poco más de veinte años de edad, mi nombre nunca fue borrado de los libros de la Iglesia Adventista. Fui criado en un hogar legalista que seguía muy de cerca las enseñanzas de E.G. White. Yo sabía mucho de la ley, pero poco de la gracia. Yo era uno de esos muchachos que quería hacer el bien, pero no parecía poder hacerlo. Así que, con el correr del tiempo, el no poder vivir a la altura de todas las reglas me desanimó. Cuando terminé la escuela secundaria en una institución patrocinada por la iglesia, o academia, como se les llama (en realidad me expulsaron), huí de Dios y de la iglesia. Esta decisión casi destruye mi vida, y terminé convirtiéndome en adicto a las drogas y al alcohol. Durante casi cuatro años, soporté este estilo de vida adictivo, sin esperanzas y con la salud deteriorada. Mi vida se estaba haciendo pedazos por completo. Decidí acercarme a Jesús una noche en que estaba en drogas, y desde entonces nunca he sido el mismo. El Señor extendió su mano y tocó este duro corazón mío a pesar de mi desesperada situación, y me inspiró nueva vida. Me convertí en una nueva criatura de Dios. ¡Por siempre alabaré el nombre de Jesús por su inagotable amor por mí!

 

Tan pronto me convertí en cristiano, ingresé a un centro de recuperación cristiano, llamado Bridge Fellowship, en el estado de Kentucky. Allí comencé a leer la Palabra de Dios y a crecer como cristiano, así como a purificarme (volverme sobrio). Después de siete meses allí, el camino se abrió, por medio de mis padres, para que asistiese a la Southern Adventist University (entonces conocida como S.C.). Asistí allí como cristiano que desconfiaba de la denominación, pero ansioso de aprender acerca de Dios. Interesado en prepararme para poder compartir las buenas nuevas con otros, quise aprovechar las oportunidades para estudiantes de ministerio que había en la institución, y me encontré con muchos amigos cristianos. Fue mientras estaba en Southern cuando me hice Adventista por convicción. Estudié educación porque sentía una pasión por enseñar en una escuela superior de la iglesia y ayudar a otros jóvenes a aprender acerca de Jesús, más bien que sólo reglas legalistas de la iglesia. Pero cuando era estudiante de último año, los dirigentes de la conferencia local me preguntaron si me gustaría convertirme en pastor. Ahora estaba dispuesto a considerar la posibilidad de servir como pastor, algo hacia lo cual yo había sentido desde mi niñez que Dios me había estado guiando, pero que yo había resistido aún durante la mayor parte de mi experiencia en la escuela superior. Acepté el llamado, y serví como interno durante un año en una de las iglesias locales allí.

 

En esa época ocurrió en la iglesia una crisis teológica. Desmond Ford fue expulsado de su puesto como profesor de PUC [Pacific Union College] a causa de sus puntos de vista relativos al Juicio Investigador. Walter Rea fue expulsado de su puesto de pastor por haber revelado hasta dónde había copiado material E.G. White al escribir sus muchos libros. Llamar devastador al impacto que esto tuvo en la comunidad Adventista es quedarse corto. Descorazonado, el pastor que era mi jefe terminó abandonando el sistema ASD. Entré al seminario preguntándome si yo era Adventista. Una cosa estaba clara. Por mis propias investigaciones de los documentos manuscritos en borrador, yo sabía que, efectivamente, E.G. White había tomado prestado abundante material de otros autores, y que, a menudo, les añadía la frase "Se me mostró". También sabía que la doctrina del Juicio Investigador tenía serios problemas. Así que asistí al Seminario Teológico de Andrews sabiendo que yo estaba en una precaria situación por lo que concernía a la iglesia. Tomé mi nueva esposa, con la cual había estado casado por 18 meses, y me fui a Berrien Springs.

 

Me sucedieron varias cosas en la Universidad de Andrews que me llevaron al ministerio ASD. Primero, varios profesores me colmaron de gracia. Ivan Blazen fue una bendición. Prosperé con sus enseñanzas. También fui bendecido por Raoul Dederen y Hans La Rondelle. Estos hombres me ayudaron a ver que el perfeccionismo de los miembros de la iglesia que se oponían a Ford no era la posición de todos los profesores. Después, pude estudiar el Juicio Investigador, y se me dieron algunas explicaciones plausibles que, por el momento, calmaron mis preocupaciones. Ahora sé que estas soluciones eran burdamente inadecuadas, pero me ayudaron en ese momento. Es más, algunos expertos de la Fundación White vinieron a la universidad con el informe de los abogados exonerando a E.G. White de toda culpabilidad legal en relación con las acusaciones de plagio. Aunque hoy sé que esto fue sólo a causa de los vacíos legales en las leyes de su tiempo, no porque no era ilegal ni erróneo, aún así mi pensamiento se tranquilizó.

 

El factor final y más importante fue mi primera esposa, quien, después de poco más de dos años de matrimonio, decidió que ya no le interesaba estar casada. Cuando se fue, justo antes de la mitad del semestre de invierno, mi principal preocupación el año y medio siguiente era sobrevivir. Tuve que dejar de lado mis diferencias con la iglesia para poder sobrevivir. Durante muchos años, no me involucré con los puntos teológicos en disputa. Sin embargo, mi confianza en E.G. White nunca fue la misma después de aquéllo. Sabía que había graves problemas con su autoridad. Todavía leía el Deseado de Todas las Gentes y el Camino a Cristo, pero sabía que utilizarla a ella como comentario bíblico al mismo nivel que la Escritura era ignorar los problemas con su credibilidad.

 

Mientras estuve en Andrews, conocí a una joven y atractiva estudiante de comunicaciones llamada Paula Wesner. Conversamos mucho, y nos conocimos por medio de actividades ministeriales en la universidad. Aunque nunca salimos juntos sino después de que me gradué del Seminario, cultivamos una buena amsitad. Después de salir de Andrews, iniciamos una relación a larga distancia que terminó cuando nos casamos en marzo de 1985.

 

Paula y yo nos sumergimos en el ministerio. Al principio, pastoreamos un par de congregaciones distritales. Llevábamos a cabo reuniones evangelísticas, etc. Me sentía más y más incómodo con los métodos evangelísticos tradicionales, que se enfocaban en los acontecimientos de los últimos días y la interpretación profética. Sentí que mi llamado era a alcanzar a la gente con el evangelio de Jesucristo, para llevarles a Él como Salvador, y ayudarles a vivir en correcta relación con Él. Lo que más me encontré en el enfoque tradicional fue a personas que ya pertenecían a alguna iglesia en alguna parte. Las sesiones sólo tenían una o dos noches dedicadas al evangelio, y el resto a nuestras doctrinas distintivas. Me parecía que mucha de la metodología de ocultar nuestro nombre y usar un salón público era engañosa. Gran parte del contenido de seminarios y series de conferencias estaba basado en textos de prueba que yo sabía eran sospechosos. No estaban apoyados por el contexto. Comencé a sentirme frustrado con el pastorado distrital, y cuando llegó una oportunidad para ser un pastor joven de tiempo completo, me apresuré a aprovecharla. Nos mudamos a Kettering, Ohio, y serví a los jóvenes de aquella iglesia por seis años y medio.

 

Paula es de suyo hospitalaria, y a mí me encanta compartir el cristianismo básico. Era un arreglo perfecto. Nos alejamos mucho de los temas teológicos en disputa y entramos de lleno en el importante ministerio de llevar a estos jóvenes a Jesús. Como yo, la mayoría de ellos habían crecido en la iglesia pero no conocían a Jesús. Paula proporcionaba un ambiente cálido y hospitalario donde esto podía tener lugar. Vimos muchos jóvenes venir a Cristo, y a algunos de ellos entrar al ministerio tiempo completo.

 

Durante esta época, sin embargo, tuve que aprender sobre el equilibrio. El ministerio para los jóvenes exige muchísimo tiempo. Hacer planes toda la semana y dirigir eventos todos los fines de semana (a menudo después de medianoche) tuvo consecuencias. Casi llegué al límite de mis fuerzas, y en ese tiempo dejé el ministerio. Gracias a Dios y a unos buenos amigos, recuperé la salud y di otro paso adelante en mi vida espiritul. Mi andar con el Señor se profundizó. Fue como una conversión, pero a un nivel mucho más profundo. Paula también estaba creciendo. ¡Y no sólo espiritualmente! Estaba embarazada de nuestro primer hijo, Jordan. Pronto llegó Matthew también. Estos dos regalos del Señor nos ayudaron a entender el amor de Dios por nosotros de una manera nueva y más profunda. ¡La gracia de Dios es tan asombrosa!

 

Junto con los niños, llegó el reconocimiento de que no podíamos continuar en el ministerio para los jóvenes y guardar el equilibrio. Teníamos una familia propia a la que ahora teníamos que ministrar. También teníamos la profunda sensación de que Dios nos estaba llamando a algo especial. Un día, el llamado llegó para que fuéramos a Asheville, North Carolina.

 

Allí había una iglesia que estaba tratando de establecer métodos más contemporáneos de evangelismo. Estaban usando principios del ministerio para los jóvenes para llegar a los adultos y llevarles a Jesús. Estaban ensayando métodos usados por la Iglesia de la Comunidad de Willow Creek en Chicago. Oramos mucho acerca de esta decisión, porque nos dábamos cuenta muy bien de los peligros de intentar una transición a un modelo más contemporáneo. Muchos han tratado, y pocos han tenido éxito. Así que oramos intensamente pidiendo la dirección de Dios. Después de muchas y claras indicaciones de su providencia, nos mudamos a North Carolina. Esto inició una temporada de ministerio intensa pero remuneradora. Tuvo lugar en nosotros un tremendo crecimiento personal y espiritual. Dios bendijo nuestra iglesia también. Aunque unas 50 personas nos dejaron durante la transición a un modelo más contemporáneo, crecimos desde un promedio de asistencia de 120 personas antes de la transición hasta lo que ahora somos, una vibrante congregación de 500 miembros. Realmente vimos la mano del Señor en la renovación  de la iglesia de Foster. Mi don del evangelismo pudo ser usado de tal manera que no me obligó a usar los métodos tradicionales. Paula pudo usar sus dones de hospitalidad y comunicación creativa, y nuestros muchachos pudieron disfrutar de muchos amigos y una gran comunidad.

 

En esta época, visitamos a Willow Creek en numerosos eventos de adiestramiento. Nos conmovía mucho la relación con otros cristianos que aman a Jesús y están dedicados a alcanzar el mundo para Él. Los cultos eran para nosotros como un anticipo del cielo. Recuerdo cómo comentábamos que este movimiento de Dios era mucho más vibrante que cualquer cosa que jamás hubiésemos experimentado en el Adventismo. Recuerdo haber pensado y discutido con Paula que el pueblo remanente de Dios será un pueblo apasionado por alcanzar a los perdidos y a los que aman adorar a Dios. Este es el mensaje del primer ángel de Apocalipsis 14:6-7. Teníamos un profundo deseo de ver ocurrir estas cosas en nuestra propia iglesia local. Mucho de lo que aprendimos en Willow Creek tratamos de compartirlo en nuestra iglesia cuando estuvimos de vuelta. Gradualmente, Dios nos guió como iglesia hacia un estilo de culto más expresivo y una entrega más profunda para alcanzar a los perdidos.

 

Durante mucho tiempo, tuve problemas con la idea de que los Adventistas fuesen la única iglesia remanente. Pensaba que el centro de atención era demasiado pequeño, y creía que el concepto de un mensaje remanente, más bien que el de una "iglesia remanente", era una interpretación más realista de Apocalipsis 12. El problema de la falta de renovación espiritual en la mayoría de las iglesias ASD, y la presencia de vida abundante en otras iglesias fuera de la nuestra, me seguía molestando. Después de como cinco años en Foster, comenzamos a estabilizarnos en nuestro crecimiento. Todavía éramos una iglesia vibrante, pero parecía que no estábamos alcanzando realmente el grupo que era nuestro blanco, la gente que no pertenecía a ninguna iglesia. Aunque sí alcanzamos a algunos de los sin iglesia, la mayoría de ellos tenían algún antecedente Adventistas. No es que este no es un grupo importante de alcanzar, sino que eran casi todos los que estábamos alcanzando. Oraba y oraba acerca de esto. Mi don del evangelismo ardía dentro de mí, pero parecía que algo estaba impidiendo mi efectividad. Comencé a pensar que debía haber algo malo conmigo. Pasé mucho tiempo escudriñando mi alma. ¿Es sólo el ego lo que me hace desear una iglesia grande, o es la compasión por los perdidos lo que me impulsa? Busqué algún consejo cristiano que fuese de lo más útil para resolver algunos puntos de mi pasado de los cuales no era consciente, y los puntos de éxito/fracaso con los que lidiaba. Pude mirar las partes de mí mismo que necesitaban sanación y las confesé ante el Señor, y recibí su perdón.

 

Mientras tanto, la iglesia estaba estancada. Descubrí que yo no estaba tan interesado en el tamaño de la iglesia como en usar los dones evangelísticos que Dios me había llamado a usar. Éste fue un tiempo de profundo escudriñamiento del alma. Sabía que algo estaba estorbando el plan de Dios para usar este don en mi vida, pero no sabía qué era. Exploramos algunos llamados, pero no sentimos que el Señor nos estuviese guiando en ese momento. Participaba en retiros espirituales, con ayuno y oración, pidiendo a Dios que me guiase. Invocaba a Lucas 11:11-13 pidiendo la presencia del Espíritu Santo y una clara dirección divina.

 

Más o menos por esta época, un amigo en un ministerio similar hizo que Carl George, un especialista en evangelismo y crecimiento de iglesias, fuera a su iglesia para que la estudiase. El crecimiento de sus iglesias se había estancado también. La evaluación de Carl George fue que no podían entrar a la comunidad que no asistía a ninguna iglesia a causa de los puntos en disputa relativos al sábado. Esta era una barrera demasiado grande para la mayoría de la gente no criada en el Adventismo o no casada con un Adventista. Para los pastores que son llamados a alcanzar a la gente para Jesús, esto parecía problemático. Tenemos que alcanzar el mundo, pero encontramos una barrera que es parte de la estructura misma del Adventismo. En ese tiempo, yo aceptaba que, si Dios quería usarnos para alcanzar a la gente fuera del sistema, Él prepararía el camino.

 

Mientras tanto, un par de amigos míos en ministerios similares abandonaron el Adventismo para fundar iglesias no denominacionales. Su separación inicial de la iglesia ASD fue el resultado de desacuerdos financieros entre ellos y la conferencia a la cual pertenecían. Estaban luchando para sostener un ministerio de iglesia a tiempo completo y al mismo tiempo enviar el 100% de sus diezmos a la conferencia. Este es un problema que todo pastor Adventista confronta, así que yo simpaticé con su situación. Sin embargo, poco después dejaron de tener culto los sábados y comenzaron a tenerlo los domingos. Tengo que aceptar que, en ese momento, me enojé con ellos. No me enfurecí, pero pensé que habían puesto una mancha oscura en el ya inestable movimiento evangelístico contemporáneo dentro de la iglesia. Había estado mucho menos preocupado cuando abandonaron la iglesia a causa de puntos en conflicto relativos a los diezmos, pues es verdad que el sistema ASD estrangula severamente los recursos de las iglesias locales. Desde los más conservadores hasta los más progresistas, los pastores Adventistas tienen problemas con eso. Yo había esperado que estos pastores demostrasen que las iglesias pueden tener éxito sin ser parte financiera del sistema. Pero el problema del sábado les desacreditaba ante mis ojos y ante los ojos de la mayor parte de la comunidad de la iglesia ASD. Les dije lo que pensaba. Ambos escucharon cortésmente mis preocupaciones, compartieron algunas de sus ideas conmigo, y actuaron conmigo como caballeros cristianos.

 

Cuando estos pastores amigos míos abandonaron el Adventismo y más tarde el sábado, entré en un período de estudio. Mi principal razón de ser Adventista era el sábado. Hasta ese momento, yo había creído que el Adventismo era la iglesia que más cerca estaba de enseñar la verdad bíblica. Por esta razón, yo era sólidamente Adventista por convicción, a pesar de mis preocupaciones relativas a las enseñanzas sobre Ellen White, el Juicio Investigador, y la iglesia remanente. Estaba convencido de que el sábado era el día especial de Dios. En esta época, mis sermones estaban claramente dirigidos a este punto. También enseñaba a los nuevos creyentes que, aunque el Adventismo no era una iglesia perfecta, era lo más cercano a la verdad bíblica como yo la entendía. Por lo tanto, no tenía problemas para llamar a la gente a comprometerse a convertirse en parte de la iglesia Adventista. A menudo, continuaba diciendo que, si algún día descubría una verdad mayor en la Biblia, la seguiría.

 

Estudié los materiales que me habían recomendado los amigos que habían abandonado la denominación. También estudié intensamente los materiales escritos por teólogos Adventistas, incluyendo Samuel Bacchiocchi, la mayor autoridad sobre el sábado de la IASD. Además, consulté a dos de los más respetados profesores y escritores de nuestra denominación con el decidido propósito de demostrar dónde se habían equivocado mis amigos. Leí, estudié, y me convencí de que los Adventistas tienen la verdad sobre el sábado. Yo también creía que E.G. White tenía el don espiritual de profecía, aunque no era de confianza como intérprete de las Escrituras. Vi que los Adventistas tienen un mensaje remanente, aunque no exclusivo, y que el Juicio Investigador de 1844, aunque complicado, podía hacerse concordar con la posición de E.G. White con algo de imaginación creativa y textos de prueba. Pero la piedra angular para mí era el sábado. Si se elimina, desaparece la IASD. ¡Después de todo, es parte de su nombre!

 

Más o menos por esta época, mi familia y yo nos preparábamos para iniciar una gira sabática. Habíamos planeado viajar por los Estados Unidos viendo parques nacionales y visitando iglesias los sábados. Eso es exactamente lo que hicimos. Tuvimos un viaje maravilloso. Durante todo el camino, le pedimos al Señor que nos mostrase lo que Él quería que hiciésemos con nuestras vidas. Queríamos estar abiertos a su dirección y seguirle, sin importar el costo. Tener un verano entero para estudiar, orar, escuchar, y observar, parecía una manera grandiosa de escuchar la voz de Dios. Y fue un verano maravilloso. Yo oraba y escuchaba todos los días. En cada ocasión, sentía que el Señor sólo me decía que esperase. A través del estudio profundo y la oración, el Señor me hizo saber que lo que Él deseaba que yo aprendiese de la experiencia sabática me llegaría de una sola vez, y sería diáfano y bíblico.

 

Durante el verano, nos llamó la atención la falta de vitalidad espiritual en todas las iglesias Adventistas que visitamos. Aunque la gente era sincera, había tal ausencia de vida que era descorazonador. Era casi como si sólo actuaran mecánicamente al ser miembros de iglesia. Las iglesias dominicales eran lo opuesto. Con excepción de una que visitamos, todas ellas tenían tanta vida y tanto gozo que era contagioso. Nos regocijamos cuando estábamos en estas iglesias de varias denominaciones o comunidades independientes. Cuando visitábamos las iglesias ASD, nos sentíamos muy tristes y desanimados. Recuerdo haber orado: "Señor, si el sábado es tan importante y parte de tu ley moral, que es obligatoria para todos los cristianos, ¿por qué bendices claramente a otras iglesias, mientras las iglesias Adventistas sólo se sostienen en el mejor de los casos?" Regresamos de nuestra gira sabática vigorizados por una parte, y entristecidos por la otra. Estábamos muy contentos de regresar a nuestra iglesia, donde había alguna vibración. Antes de regresar al trabajo, pasé tres días solo en un retiro espiritual, estudiando y orando para que Dios me guiase en la siguiente temporada de ministerio. Estudié, oré, y reflexioné. Todavía continuaba recibiendo la misma respuesta: "Sabrás lo que quiero que aprendas, y será pronto. Tengo un plan para tu vida, y te lo revelaré por medio de mi Palabra".

 

Nada podía haberme preparado para lo que sucedió después. Recibí una llamada de un pastor Adventista, amigo de mucho tiempo, que yo sé que ama a Jesús como pocos de los que he conocido en mi vida. Tengo gran respeto por su caminar con el Señor y su devoción para seguirle sin importar el costo. Se sinceró conmigo, y me confió que había estado estudiando el sábado y no estaba seguro de que nuestra posición ASD estaba bíblicamente basada en el Nuevo Testamento. Me quedé de una pieza, por decir lo menos, pero él mencionó las mismas dificultades que yo había estado teniendo en cuanto a que era obvio que las iglesias que no guardaban el sábado eran ungidas por el Espíritu de Dios, mientras que las nuestras estaban luchando. Les confié mis luchas con esta cuestión. Para no alargar la historia, varios amigos que yo sé están comprometidos con Jesús tuvieron los mismos problemas simultáneamente. Eso inició para mí un período de intenso estudio. Regresé a los materiales que había estudiado para argumentar con antiguos colegas Adventistas, y esta vez decidí estudiar los materiales con ellos con la Biblia abierta y una mente también abierta. Quizás Dios estaba tratando de decirme algo. Lo que aprendí de la Palabra de Dios literalmente ha vuelto mi mundo al revés. Al mismo tiempo, ha sido el estudio más liberador y satisfaciente para mi alma en que jamás me haya embarcado. Fiel a su Palabra, Dios ha transformado radicalmente mi manera de pensar. Paula ha sido bendecida profundamente por este estudio también. Hemos llegado a entender la Biblia de una manera nueva y poderosa.

 

Me asombró descubrir que el NT no enseña el sábado como yo pensaba. Por Colosenses 2:16,17, Gálatas 4:10, Romanos 14:5,6, y Hebreos 3-4, me enteré de que el sábado era una institución que señalaba a Jesús y que, por lo tanto, ya no es obligatoria para los cristianos. El NT apunta hacia una Persona (Jesús), no a un día, como el verdadero sábado. Descubrí que, en Cristo, la Ley es reinterpretada para todos los creyentes. El NT indica claramente cuáles porciones acompañan a Cristo y cuáles no. Finalmente, descubrí que el día de culto NO es la prueba final de lealtad hacia Dios. La prueba es una completa entrega a Cristo Jesús, sellada por la morada del Espíritu Santo en el creyente. Me doy cuenta de que esto requiere una explicación, así que he incluido en un apéndice un pequeño resumen del proceso de mi descubrimiento. Recomiendo mucho que se tome el tiempo para leer y estudiar este material y ver si estas cosas son así.

 

Recuerdo que, hace unos años, estuvieron de moda las "imágenes escondidas". Estos cuadros aparecían en oficinas, libros, vestíbulos, etc. A menudo, se podía ver a grupos de personas reunidas alrededor de estos cuadros, que, a primera vista, no parecían sino una manchas de colores distribuidas al azar por toda la página. Nada más. Pero, al concentrarse la gente en estas obras de arte, uno tras otro exclamaban en voz alta: "¡La veo! ¡La veo!". E inmediatamente indicaban a los demás la manera correcta de mirar la pintura para que también pudiesen ver la imagen. Yo también miraba estos cuadros. Quería ver qué era lo emocionante de ellos, que por lo demás, parecían extraños. Pero no era uno de los afortunados. No veía nada.

 

Entonces, un día que tenía algo de tiempo disponible, me senté frente a una de estas versiones colgadas en la pared. ¡Debo haber permanecido allí entre 15 y 20 minutos! Y estaba allí sentado, mirando. Estaba a punto de levantarme y decidir que todo aquello era una farsa, cuando de repente la vi. Una hermosa imagen tridimensional de la Estatua de la Libertad pareció saltar de la tela. ¡Era verdaderamente asombroso! Apenas podía creerlo. Pronto estaba hojeando un libro de imágenes similares buscando sus ocultos secretos. ¡Qué descubrimiento! Una vez que hice aquel descubrimiento inicial, todos los cuadros parecieron cobrar vida. Nunca pude volver a mirar del mismo modo una de estas imágenes escondidas.

 

De manera muy parecida, las Escrituras cobraron vida para mí mientras las estudiaba. Al principio, vi lo que siempre había visto. Pero luego, un día, cobraron vida para mí. Comencé a ver la Biblia como nunca antes la había visto. No quiero, en modo alguno, menospreciar la manera en que otros entienden la Escritura. Tampoco quiero decir que yo tengo razón y otros están equivocados. Todo lo que puedo decir es que he visto una imagen de Dios y su Palabra que ha hecho pedazos todos mis paradigmas anteriores. Me siento agradecido por este don de la gracia de Dios.

 

Permítaseme decir una cosa más. A causa de mi posición como pastor Adventista, el estudio del sábado acarreaba enorme riesgo personal. Todo lo que alguna vez he conocido como cristiano y como ministro podría quedar comprometido. Mi esposa también tiene fuertes relaciones en la iglesia. Tenemos amigos de toda la vida a quienes queremos mucho. Tenemos una iglesia a la que amamos entrañablemente y que nos ama. Fuera del ministerio, no tenemos ninguna habilidad vendible en particular. Paula ha suspendido su carrera de escritora para poder estar en casa con nuestros hijos. No tenemos ninguna carrera en la cual apoyarnos en una situación de urgencia. Así que fue con temor y con temblor que comenzamos a estudiar, sin saber lo que podría salir de ello, pero deseando, desde lo más profundo de nuestros corazones, seguir al Señor, aunque esto significase perderlo todo. Después de todo, a través de los años, nosotros habíamos estimulado a la gente a seguir al Señor sin importar el costo, y confiar en Él para los resultados. ¿Qué clase de dirigentes espirituales podríamos ser si rehusábamos arriesgarlo todo nosotros mismos por la causa de Cristo?

 

Posiblemente, algunos de ustedes se pregunten: "¿Y E.G. White? ¿Qué papel desempeña ella en todo esto?"

 

Paula y yo hemos asumido la posición de que nos vamos a atener a "la Biblia y la Biblia solamente". Esto no significa que no creamos que haya un lugar apropiado para los dones espirituales, sino que, como hemos de probar los dones por medio de la Palabra, y no la Palabra por los dones, en la formación teológica, tenemos que ir a la Palabra.

 

Tenemos que referirnos al hecho de que hay serios problemas con EGW, los cuales la iglesia, desafortunadamente, no ha estado dispuesta a discutir abiertamente. Para ser justos, sugerimos que cada Adventista preocupado lleve a cabo alguna investigación por su propia cuenta y decida qué lugar asignarle a EGW en su teología personal. Sugiero que entre a Internet e investigue a Ellen White. Encontrará sitios pro-EGW y otros que critican su ministerio. Debería leer ambos y tomar una decisión. Recuerde a 1 Tes. 5:20-22.

 

Por nuestra investigación, hemos llegado a la conclusión de que ella no es digna de confianza como voz profética. Esto no significa que no fuese inspiradora a veces. Ambos amamos los libros "El Camino a Cristo" y "El Deseado de Todas las Gentes". Pero es claro que EGW, a sabiendas, copió extensamente de otras fuentes mientras afirmaba que NO lo estaba haciendo, excepto en unos pocos casos. Algunos estiman que estos préstamos alcanzan hasta el 80%. Según un estudio patrocinado por la iglesia, ni siquiera en El Deseado de Todas las Gentes, mi libro favorito de EGW, "hay una sola línea de pensamiento que sea original" de ella. Hasta en las obras en que ella dice "Se me mostró" hay evidencia de que copió extensamente. Ella copiaba materiales ajenos, y en muchos casos, copiaba los errores junto con las verdades.

 

Algunos han dicho que las leyes eran diferentes en aquel entonces. Ella no podría haber sido hallada culpable en un tribunal de su tiempo. ¡Quizás no, pero James y Ellen eran bastante inflexibles en el sentido de que los demás no debían tomar prestado de ellos sin darles crédito! Hasta llamaban la atención a los que lo hacían, señalando la deshonestidad de esta práctica. Tengo en mi poder una copia del periódico de Healdsburg fechada el 20 de marzo de 1889, en que se informa que la comunidad local se había rebelado contra los plagios que se habían descubierto en sus escritos. Es claro que era deshonestidad, y ella lo sabía. La gente en su propio vecindario no lo aprobaba. Fue este descubrimiento lo que la obligó a admitir que había usado fuentes externas para componer "Great Controversy". Aún entonces, sólo aceptó lo que ella sabía que otros sabían sobre su uso de las fuentes.

 

Hay también el encubrimiento de sus visiones, que enseñaban lo opuesto de lo que ella creyó más tarde. En las páginas iii y iv del prefacio, Early Writings [Primeros Escritos] afirma que no se ha borrado nada. Se afirma que se han incluido TODAS sus primeras obras. Se afirma que sólo se ha reemplazado una palabra aquí y otra allá para actualizar el significado original. Todo esto se hizo "con la aprobación de la autora misma". La verdad es que se eliminaron partes considerables de sus primeras visiones y el significado original fue cambiado. He visto comparaciones entre sus primeros documentos y el libro Early Writings. Es evidente que las eliminaciones fueron intencionales y engañosas. EGW sabía muy bien lo que estaba haciendo. Esto fue considerado deshonesto y engañoso por su compañero de trabajo W. W. Prescott y otros.

 

Para nosotros, el mayor problema con Ellen White es el efecto que ella ha tenido en la iglesia ASD. El evangelio de la gracia todavía no se comprende bien en el Adventismo. En nuestros años de servicio, nos hemos encontrado con una enorme barrera que nos impide ayudar a la gente a encontrar seguridad. No es que ella no enseñase la gracia. A veces la enseñaba de manera hermosa, pero también enseñaba el perfeccionismo. Como pueblo, los Adventistas están básicamente confundidos acerca del núcleo mismo de la fe cristiana. A causa de estas afirmaciones, es muy difícil para la mayoría de los Adventistas comprender el evangelio. Nunca hemos visto una iglesia Adventista verdaderamente dedicada a aplicar los escritos de EGW que sea una comunidad de iglesia vibrante, viva, en crecimiento, y feliz. La responsabilidad de esto recae directamente sobre los hombros de EGW. Ciertamente, una iglesia que tiene 100,000 páginas de escritos "inspirados" debería tener una comprensión aún mayor de las Buenas Nuevas que otras iglesias. Triste es decirlo, pero no es así. Jesús nos enseña a probar los profetas por sus frutos. ¿Qué hacemos con los problemas que acabamos de mencionar? Gál. 1:8 dice que, si aún un "ángel de luz" viniese y nos enseñase un evangelio diferente, sería maldito. Ellen White no enseñó una teología de "fe que obra", sino una teología de "fe más obras", aún en algunas de sus obras posteriores como Great Controversy. Lea el capítulo sobre el Juicio Investigador y vea qué le parece. Sólo con estos puntos en disputa, nos vemos obligados a decir que, en el mejor de los casos, EGW no es digna de confianza como profeta. Ciertamente no podemos decir que debemos tomar sus opiniones como compañeras de la Biblia.

 

Creemos que hay algunas razones que dificultan revelar la verdad completa acerca de EGW. Una razón principal puede ser un interés personal en aferrarse a la idea de que EGW era una verdadera profeta en escala de uno con los profetas bíblicos. Esto es parte de la identidad de la "iglesia remanente". Allá por 1919, la decisión de la Conferencia Bíblica celebrada por nuestra Conferencia General fue que se revelaran inmediatamente los problemas con EGW como voz profética en la iglesia. Intentaron ayudar a la gente a entender la verdad sobre su don. Pero hubo tal reacción contra los que trataban de decir la verdad, que algunos instructores bíblicos clave fueron despedidos. Desafortunadamente, la denominación no quiso revelar toda la verdad sobre EGW. Prevalecía el temor de discutir estos temas. Hoy día, tenemos que enfrentarnos a esta realidad después de muchos años más de arraigados conceptos erróneos.

 

La afirmación de Apocalipsis 12:17 de que el remanente guardaría los mandamientos de Dios (los ASD creen que esto quiere decir los Diez Mandamientos, pero esto no es apoyado por la lingüística, como se comenta en la sección de estudio bíblico) es parte de esta identidad remanente en la iglesia. La segunda parte del pasaje dice que este "remanente" tendría el testimonio de Jesús. Luego, la perspectiva Adventista señala que Apocalipsis 19:10 dice que el testimonio de Jesús es el Espíritu de Profecía. La conclusión: la "verdadera iglesia" de los últimos días enseñaría todos los mandamientos de Dios, incluyendo el cuarto, y tendría un profeta. Muchos ASD llaman cariñosamente "Espíritu de Profecía" a los escritos de EGW.

 

El problema con esta interpretación es que es injusta con la lingüística y con el contexto de Apocalipsis. En Apocalipsis 19:10, el "Espíritu de Profecía" se refiere claramente al Espíritu Santo. Es otro nombre para el Espíritu Santo que inspira a los profetas. Este mismo Espíritu está detrás de toda proclamación del evangelio. Traducir como si el testimonio de Jesús se refiriese siempre a la voz profética es ignorar lo que dice el resto de Apocalipsis sobre el testimonio de Jesús. Por ejemplo, en el capítulo 1, versículo 1, dice que Juan "ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto". ¿Se refiere aquí a Ellen White? Seguramente ella no encaja aquí. En contexto, parece ser una referencia al mensaje del evangelio. Ahora observe el versículo 9. Aquí Juan dice que estaba en la isla de Patmos "por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo". ¿Se refiere esto a EGW? No. Ni siquiera se refiere a la profecía en general. Juan todavía no había recibido ninguna visión profética. Esta es una clara referencia al evangelio, el testimonio (testigo) acerca de Jesús. Se me hizo claro que meter a EGW en Apocalipsis 12:17 era estirar las cosas. Yo no quiero ser culpable de leer mi propia versión de escatología en el texto en vez de dejar que el texto hable por sí mismo. Esto es increíblemente peligroso a la luz de las advertencias sobre añadir o quitar de las palabras del libro, advertencia que se encuentra en el capítulo 22:18-19.

 

Nuestra principal razón para hacernos Adventistas hace años fue nuestro profundo deseo de servir al Señor. Tanto Paula como yo ingresamos a esta iglesia (yo cuando me rebauticé en mis años de escuela preparatoria) y nos convertimos en ASD porque creíamos que era la denominación que más de cerca seguía la palabra de Dios. Veíamos en el Adventismo a un grupo de personas que no temían seguir sus convicciones aunque sus posiciones no fuesen populares en nuestra cultura. Llegamos a ser parte de la iglesia principalmente porque creíamos que la observancia del sábado era obligatoria y honraba a Dios. También, nos atraía el estilo de vida saludable. Creíamos que el Adventismo tenía mucho que ofrecer al mundo. Todavía creemos mucho de lo que la iglesia enseña.

 

Aunque Paula y yo no creemos en la posición Adventista de que el sábado es moralmente obligatorio y bíblico, sí creemos que es una saludable manera de vivir y que tiene mérito para el crecimiento espiritual. Valoramos y apoyamos el concepto del reposo sabático. Disfrutamos de los beneficios espirituales de tomar un día para dedicarlo a Dios y a la familia. Nos gusta ayunar por un día y dejar que cesen el ruido y el clamor. Esto es parte de nuestras vidas espirituales, algo que amamos y que siempre atesoraremos. Pero insistir en que siempre sea en sábado, o que es apoyado por la Biblia, es añadir a la Palabra de Dios un requisito innecesario para nuestros creyentes. Constituye  una piedra de tropiezo innecesaria. Impide que muchos vayan a Jesús. Creemos que debemos quitar todos los obstáculos del camino del verdadero buscador, excepto el escándalo de la cruz. Este es el corazón del mensaje de Gálatas y el resto del Nuevo Testamento.

 

Paula y yo amamos profundamente a la iglesia Adventista y nos preocupamos por ella. No se nos ha hecho daño ni hemos sido maltratados. No sentimos animosidad hacia nadie en la iglesia. La denominación ha sido muy buena con nosotros. No tenemos ninguna historia de horror ni maltrato a manos de los dirigentes, como las tienen algunos. Estamos agradecidos del Adventismo por lo que ha significado para nuestra familia y nuestro crecimiento en el Señor. Casi todo nuestro proceso de maduración como cristianos ha tenido lugar dentro de la iglesia Adventista. Hemos sido profundamente bendecidos por nuestra asociación con la iglesia. Pero Dios nos llama a continuar progresando. Creo que es la intención de Él para la iglesia Adventista también. Realmente había mérito en lo que los pioneros Adventistas creían. Eran inflexibles sobre no convertirse en otra denominación, pero insistían en llamarse a sí mismos movimiento. Con esto indicaban que, si descubrían más verdades, las seguirían y dejarían los errores atrás. La iglesia Adventista tiene mucho que ofrecer. Si quisiera continuar progresando, creo que podría tener un tremendo impacto en el mundo como parte de la iglesia remanente de Dios en general. Pero, en un sentido muy real, el Adventismo tiene que enfrentarse a su lado oscuro. Tiene que continuar progresando y permitirle a Dios que la moldée y la convierta en lo que Él se propone que sea.

 

Probablemente, somos más "adventistas" de lo que jamás hemos sido. Por supuesto, quiero decir que somos fervorosos creyentes en el pronto regreso de Jesús. Por esta razón, ya es tiempo, ya es hora, de que todas las iglesias dejen de promover su propio estilo de cristianismo como la "única verdadera" y exclusiva comunidad, y que, en vez de ello, se unan alrededor de la causa común de alcanzar al mundo para Jesús. Esta era la pasión de Jesús en Juan 15. "Por esto conocerán todos los hombres que sois mis discípulos, si os amáis los unos a los otros". La marca de la verdadera madurez cristiana es este amor de los unos por los otros y llevar el mensaje de Jesús al mundo. La oración de Jesús en Juan 17 deja claro que Él anhela la unidad de su iglesia. Es esta unidad lo que atraerá al mundo a Cristo Jesús. Cuando los cristianos luchan entre sí, esto sólo reafirma a los incrédulos en su impresión de que el cristianismo es sólo otra institución humana.

 

La unidad de propósito es de lo que trata el verdadero remanente de la profecía bíblica. En todos mis años de ministerio, no puedo recordar que ninguno de nosotros se haya regocijado por el éxito de la Cruzada de Billy Graham. Nunca oí a nadie alabar a Dios por el hecho de que Greg Laurie tuviese una exitosa Cruzada de la Cosecha. Tengo que incluirme en ese grupo. ¿Por qué? Porque estos hombres no eran parte de la "verdadera iglesia". Desgraciadamente, esta actitud se puede encontrar en muchos sistemas eclesiásticos. Esto no es sólo un fenómeno ASD. He tenido que reexaminar mis propias actitudes con el correr de los años. Creemos que ha llegado el momento de que hagamos a un lado el exclusivismo que ha paralizado a la iglesia cristiana por siglos (véase Gál. 4:17) y cumplamos la Comisión Evangélica (Mat. 28:18-20). Estamos convencidos de que este es el sueño de Jesús para su iglesia en estos últimos días. Creemos que la forma más elevada de culto, el camino que más honra a Dios que podamos escoger, es seguir a Jesús a medida que Él nos guíe. Creemos que su remanente está constituido por los que obedecen sus mandamientos de amarle plenamente, amen a los demás como a ellos mismos, y dediquen sus vidas a hablar al mundo acerca de Él.

 

Mientras escribo esto, no sé qué nos depara el futuro. No sé qué nos sucederá financieramente. Debo decir que hubo un sentido real en que tuve que enfrentarme a una parte oscura de mi propia personalidad en esta lucha. Era importante para mí ser un respetado pastor ASD y que la gente pensara bien de mí. Era increíblemente difícil para mí aceptar que otros a los que había conocido y con los cuales había servido en el Adventismo me perdieran el respeto. En un sentido muy real, tuve que arrepentirme de haber amado la alabanza de los hombres más que la alabanza de Dios. Ahora he resuelto que "por lo que a mí concierne, yo y mi casa serviremos al Señor". En Él hallaremos nuestro reposo y nuestra seguridad. Y esperaremos ver cómo Dios nos guía a nosotros y les guía a todos vosotros en los meses y los años que vienen. Nuestras oraciones están con vosotros, y pedimos vuestras oraciones a favor de nosotros.

 

Esperamos que algún día la iglesia Adventista se enfrente a algunos de estos puntos de desacuerdo. Oramos para que un día los dirigentes tengan el valor de reexaminar los "pilares de la fe". Oramos para que le pidan a Dios valor para estudiar abiertamente, sin riesgo, las enseñanzas fundamentales, y vean lo que las Escrituras enseñan sin preocuparse de lo que suceda si descubren algunos errores en el camino. Pero el valor es una de las cualidades por las que los Adventistas han sido conocidos en el pasado. Confiamos en que la misma cualidad exista todavía.

 

No creemos que la iglesia sufra a largo plazo a causa de tal estudio. Quizás la imagen de que los Adventistas son la única iglesia remanente caiga a la vera del camino. Quizás el Juicio Investigador sea enterrado en el cementerio teológico también. Puede que haya todo un nuevo enfoque sobre el sábado. Puede ser que el sábado se sugiera como una disciplina espiritual, más bien que como un deber moral. El nombre "Adventista del Séptimo Día" podría quedar reducido a sólo "Adventista" para mantener como centro a Jesús antes que a la ley. Puede que la vida saludable se enseñe desde un punto de vista de la salud, más bien que desde el de un requisito que se confunde con la salvación. Quizás la iglesia sea conocida como la iglesia que está verdaderamente basada en la Biblia y la Biblia solamente. Tal vez hasta se pidan algunas excusas a los grupos cristianos que han sido menospreciados y abusados por los "evangelistas" que les llamaban "apóstatas" y "Babilonia". Tal vez el enfoque del evangelismo cambie para alcanzar los 130 millones de personas sin iglesia en este país, en vez de principalmente a los que ya están relacionados con una familia en la iglesia. Quizás los adventistas alrededor del mundo lleguen a ser conocidos como el pueblo que fervorosamente trabaja por alcanzar a la gente para Jesús, que coopera para enlazarse con otros grupos cristianos, y sea totalmente desprendida al usar los enormes recursos de la iglesia para la causa de Cristo.

 

Quizás todo esto parezca un sueño, pero, ¿puede Ud. imaginar cuánto podría Dios bendecir una organización con esa clase de valor y autenticidad? Imagínese cuánto respetarían los buscadores espirituales y los creyentes por igual una espiritualidad tan auténtica. Pero esto no sucederá si no hay por lo menos unos pocos que oren pidiendo un verdadero reavivamiento y una verdadera unidad en el cuerpo de Cristo, la unidad que vendrá cuando todos los verdaderos cristianos tomen en serio a Juan 17. Cuando los cristianos comiencen a amarse los unos a los otros y a contar las buenas nuevas al mundo, en vez de arracimarse en pequeños y exclusivos grupos denominacionales y pretender que son los únicos, habrá un reavivamiento de proporciones gigantescas. Sin embargo, esto no sucederá si no hay por lo menos unos pocos que estén dispuestos a ponerse de pie y decir lo que piensan. Sucede que sabemos que hay muchos ASD de entre el pueblo, incluyendo algunos pastores, administradores, y maestros, que tienen este valor. Pero nada sucederá mientras esto tenga lugar en pequeñas discusiones en las habitaciones traseras. Algunos de nosotros necesitamos tener el valor de hablar y decir la verdad. Creemos que algún día Dios llevará a cabo estas cosas en el Adventismo. Oraremos todos los días para que tenga lugar este reavivamiento.

 

¡Amor para todos vosotros!

 

En Cristo Jesús, nuestra Seguridad y nuestro Reposo.

 

Greg y Paula Taylor

 

FIN DE LA PARTE I

 


PARTE II

 

APÉNDICE: EL VIAJE BÍBLICO

 

Para comenzar, Paula y yo llevamos a cabo viajes separados en nuestro estudio. Cada uno tenía puntos singulares que le preocupaban. Así que tratamos de efectuar nuestro estudio sin influir el uno en el otro en relación con el resultado. Le llevaré a usted conmigo en mi ruta. Primero, decidí que toda la Biblia es Palabra de Dios y es inspirada por Él. Segundo, traté de poner en su lugar el principio del estudio bíblico que permite al Nuevo Testamento interpretar el Antiguo, y no al revés. Ambos son inspirados, pero debe haber mayor énfasis en el Nuevo Testamento, y he aquí por qué. La palabra Testamento o Pacto significa lo mismo que voluntad, o algún otro contrato legal. Mi esposa y yo hemos preparado varios testamentos durante nuestro matrimonio. Teníamos un testamento antes de tener los niños. Otro después de que nació nuestro primer hijo. Otro más después del segundo hijo, y recientemente lo actualizamos. Ahora, si muriésemos en alguna tragedia, ¿cuál testamento debería seguir nuestro albacea? Por supuesto, el más reciente o el más nuevo. Lo mismo ocurre con el Antiguo y el Nuevo Testamentos, o voluntades. Hay importantes enseñanzas en el AT. Hay mucha historia e información en segundo plano que nos ayuda a entender mejor a Dios. Pero ir al AT primero para aplicar la voluntad de Dios en nuestras vidas sería invertir el orden de las cosas. El NT se escribió para danos una revelación más plena de la actividad de Dios en la historia humana. Nos da la más completa revelación de todas, Cristo Jesús. Puesto que tenemos que aplicar el mensaje de Jesús a nuestras vidas personalmente como cristianos de este lado de la cruz, las epístolas se dan específicamente para ese propósito. Por ejemplo, Jesús vino para cumplir gran parte del sistema judaico. Vino a cumplir algunos aspectos del Pacto Antiguo o Antiguo Testamento. ¿Cómo sabemos cuáles son? Los evangelios no lo dicen. Las epístolas sí. Así que fui primero al Nuevo Testamento (Pacto o Voluntad), y específicamente a las epístolas, para ver lo que allí se enseña sobre la aplicación del sábado para los cristianos en la actualidad. Luego fui a la vida de Jesús para ver si Él había hecho lugar para una interpretación así en su vida y su ministerio. Finalmente, regresé al AT para ver si lo que está escrito allí concuerda con las epístolas y con Jesús sobre el tema.

 

El primer texto que estudié se encuentra en el capítulo dos de Colosenses. Yo estoy usando la versión King James de la Biblia, y todos los énfasis son míos. En el libro de Colosenses, Pablo discute una herejía sincretista que es una mezcla de culto a los ángeles y prácticas ascéticas. Pero, mezclado con todo ello hay un elemento judaizante (los legalistas judíos que promovían la ley judía) que trataba de influir en estos nuevos cristianos. En el pasaje de Colosenses dos, la atención se centra en la parte judía de la herejía. Comenzando con el versículo 11, Pablo se concentra en el hecho de que la circuncisión ha sido reemplazada por el bautismo, así que la circuncisión ya no se necesita. Luego, señala que el registro de nuestros pecados es clavado en la cruz tan pronto aceptamos a Jesús. Finalmente, Pablo discute los dos últimos distintivos judíos. Nótense los versículos 16 y 17. "Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva, o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo".

 

Pablo dice que los colosenses no debían permitir que estos judaizantes les hiciesen sentir culpables acerca de las leyes alimentarias, o los días de fiesta, las lunas nuevas, o los días de reposo, porque todo esto es parte del sistema que prefiguraba o apuntaba a Cristo. Ahora bien, durante toda mi vida en la iglesia se me enseñó que los días de reposo a los que se alude aquí eran los sábados ceremoniales de las fiestas judías, no el sábado semanal. Pero, lo que me asombró descubrir es que claramente esto NO es así. Esta construcción se usa durante todo el AT. Pablo está simplemente reiterando una fórmula que se usaba repetidamente para referirse a todo el sistema antiguo, incluyendo el séptimo día sábado semanal. Esta misma construcción se halla repetidamente en orden ascendente o descendente. No puede haber error en lo que Pablo quería decir. Los "días de reposo" en esta construcción común en el AT siempre se refieren al sábado semanal. Tratar de hacer que este pasaje de Colosenses se refiera a los sábados festivos ceremoniales ignora esta construcción.

 

Primero que todo, el libro de Levítico, en el capítulo 23, menciona todas las fiestas religiosas. Al principio de la lista está el séptimo día sábado. Luego se mencionan las otras fiestas. Ahora leamos 1 Crón. 23:31: "Y para ofrecer todos los holocaustos a Jehová los días de reposo, lunas nuevas y fiestas solemnes ...", debían ocuparse de las necesidades de los sacerdotes y del tabernáculo. Es claro que esto se refiere a las fiestas solemnes semanales y mensuales. 2 Crón. 2:4 dice esencialmente lo mismo. (Véase también Neh. 10:33; Oseas 2;11; Eze. 45:17). La misma construcción se usa durante todo el NT. Se incluyen los sábados semanales y mensuales, y las fiestas solemnes, y algunas veces las fiestas anuales o los años sabáticas. Algunas veces se invierte el orden, pero se aplica el mismo principio.

 

Es claro que los "sábados" a los que se alude en Col. 2:16,17 se refieren al séptimo día sábado. Sería redundante y totalmente fuera de lugar literario que esto se refiriese a las fiestas solemnes. El texto diría así: "Nadie os juzgue en fiestas solemnes, lunas nuevas, o fiestas solemnes". Eso no tendría sentido. Hasta Samuele Bacchiocchi (escritor sabadista) reconoce que esto es así. "Él está de acuerdo en que la referencia aquí es al sábado semanal, aunque continúa diciendo que aquí no se está discutiendo la correcta observancia del sábado, sino que es la perversión de la observancia del día a lo que se alude.

 

El claro problema bíblico de la teoría de Bacchiocchi es que el texto describe estos sábados y fiestas como "sombra de lo que ha de venir", que "el cuerpo es de Cristo". Estos días religiosos, incluyendo el sábado, eran símbolos que apuntaban a Jesús. Eran prefiguraciones tipológicas de Jesús. ¿Cómo podría la perversión de un símbolo ser sombra o prefiguración de Cristo? La traducción más razonable del texto es que el sábado semanal está incluido en el sistema ceremonial/sacrificial ¡que fue CUMPLIDO EN CRISTO! Ninguna otra explicación tiene sentido para mí. Ninguna otra interpretación hace justicia al contexto o a la construcción del AT.

 

Cuando leí esto por primera vez de la manera en que Pablo se proponía que se leyese, ¡no podía creer lo que estaba leyendo! ¡Aquí Pablo estaba haciendo una afirmación transicional radical! ¿El sábado cumplido en Cristo? ¿Podía ser esto cierto? Más preguntas me vinieron a la mente. ¿Y los Diez Mandamientos? ¿No son eternos? ¿Y no existe el sábado desde la creación? Tenía tantas preguntas. Tenía que investigar todo esto.

 

La siguiente parada fue el libro de Gálatas, en que Pablo se refiere nuevamente al sábado en su mordaz reprimenda por la herejía judaizante que había amenazado a la iglesia de Galacia. Aquí Pablo explica el propósito de la ley a estos creyentes gentiles. Para empaparnos del argumento que él está usando, tenemos que regresar a Gál. 3:16, 17.

 

"Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Esto, pues, digo: El pacto previamente ratificado por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa".

 

Lo que Pablo dice es que el pacto con Abraham fue hecho antes de la ley. Y fue hecho teniendo a Cristo en mente. Continuemos con el versículo 18.

 

"Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios la concedió a Abraham mediante la promesa. Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue AÑADIDA a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa".

 

Pablo dice que la ley fue añadida mucho tiempo después de las promesas hechas a Abraham, hasta que viniese Cristo. Hubo un definido PRINCIPIO y un definido FINAL de la Ley. Es crucial que esto se entienda para seguir el argumento de Pablo. Ahora nótense el versículo 23 y los siguientes.

 

"Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo".

 

Pablo continúa su discusión, terminando el capítulo tres con la famosa afirmación del versículo 29. "Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa". Lo que Pablo dice es que la promesa de Cristo vino ANTES de la Ley. Es independiente de la Ley. La Ley fue AÑADIDA para mostrarnos nuestra necesidad de Cristo. La ley fue nuestro tutor para llevarnos a Cristo, para que pudiésemos ser justificados por la FE. Pablo señala claramente que la Ley era una institución TEMPORAL para mostrarnos nuestra necesidad de Cristo. Pero, cuando aceptamos a Jesús, quedamos bajo el pacto que existía antes de la circuncisión y antes de la Ley, el pacto con Abraham. ¡Ahora el cristiano está junto con el justo Abraham, heredero de la promesa, evitando la era entera de la Ley! ¡Yo nunca antes había visto el significado de este pasaje! Tuve que leerlo y releerlo. Invito al lector a que se siente, abra su Biblia en el libro de Gálatas, y lea y digiera esto usted mismo. ¡El mensaje es tan poderoso y liberador! Además, prepara el terreno para que se entienda el resto del libro.

 

En el capítulo cuatro, Pablo continúa su argumento discutiendo lo absurdo de regresar a los "rudimentos", o los "débiles y pobres rudimentos" lo cual, en contexto, es una clara referencia a regresar a una vida basada en la ley. Luego, en los versículos 9-11, dice lo siguiente:

 

"Mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Guardáis los DÍAS, los MESES, los TIEMPOS, y los AÑOS. Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con nosotros".

 

Al leer este pasaje, apenas podía creer lo que veía. Lo había leído muchas veces antes, pero nunca lo había entendido. Esta vez las palabras parecían saltar de la página hacia mí, de modo muy parecido a los "cuadros ocultos" que mencioné en la porción de la carta. ¿Podía Pablo haber sido más claro? Conociendo el patrón de los días de fiesta religiosos en el AT, de repente se me hizo claro qué era lo que se disputaba aquí. Los judaizantes habían estado enseñando a estos nuevos cristianos que tenían que guardar los días de reposo y el resto de las fiestas como parte de su entrega a Cristo. Los días, los meses, los tiempos, y los años siguen el mismo patrón del sistema de fiestas judío, que incluían el sábado. Los judaizantes estaban diciéndoles a los gálatas que TENÍAN que guardar el sábado y las otras fiestas. Pablo dice claramente que NO ES NECESARIO que los cristianos observen estas fiestas. Pablo dice que hacerlo podría ser PELIGROSO para la madurez de ellos como cristianos. Dice que estas cosas NO tienen valor porque la ley era una institución temporal. ¡Los cristianos son aceptados sobre la base del cumplimiento de la ley por parte de Jesús y tratados como descendientes de Abraham antes de la ley! El mensaje de Gálatas literalmente pareció cobrar vida para mí. ¡De pronto, aquellos pasajes difíciles de entender tenían perfecto sentido!

 

El libro de Gálatas tiene un solo tema básico de principio a fin. No regresa a la observancia de la ley, incluyendo el sábado. Aunque hay muchas instrucciones sobre la vida moral, la apelación nunca es a la ley en Gálatas ni en ninguno de los escritos de Pablo. Pablo incluye el sábado con las cosas que ya no son obligatorias, y sí posiblemente peligrosas, si se les hace parte de la salvación. Pablo enseña claramente la responsabilidad moral (discutiré esto más adelante), pero su apelación es a Cristo, no a la ley, viviendo en nosotros.

 

El siguiente texto que estudié fue Romanos capítulo 14. Aquí Pablo toma una actitud más suave. Aquí los judíos y los gentiles están viviendo uno al lado del otro. Unos están muy preocupados por los alimentos que podrían haber sido ofrecidos a ídolos, y otros dicen que los ídolos no existen, así que estas personas comen casi cualquier cosa. Pero algunos están juzgando la espiritualidad de los otros basándose en esta conducta. Pablo entra a mediar en la disputa. Es en este contexto donde aparece la santidad de ciertos días por encima de los demás. Aquí lo que se discute es la unidad cristiana, no los requisitos de la salvación, así que él es mucho más suave. Nótense los versículos 5-6.

 

"Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace".

 

Nuevamente, Pablo hace la misma afirmación, aunque en un lenguaje mucho más suave, de que lo sagrado de los días ya no es importante para los cristianos. Mientras la gente esté completamente persuadida en sus propias mentes, Pablo no tiene ningún problema con ello. Pero ésta no debe ser un área en que se juzgue a los demás. Como hemos visto antes, el sábado jamás debe confundirse con la salvación de una persona. De nuevo, Pablo afirma que el sábado no es un tema en disputa para los cristianos del NT. Sus instrucciones tienen fuertes implicaciones para aquéllos de nosotros que, en el pasado, habíamos hecho del sábado una "verdad salvadora", y algo por medio de lo cual habíamos juzgado la "lealtad" de los demás. Tuve que reconsiderar seriamente algunas de las cosas que yo mismo había enseñado en el pasado.

 

Como punto siguiente en mi estudio, fui a Hebreos, capítulos tres y cuatro. No hay ni tiempo ni espacio para hacer un estudio completo de ninguno de estos pasajes, pero sería de ayuda leer estos pasajes antes de leer mis comentarios. Noté que la palabra "hoy" se usa cinco veces. También noté que los hijos de Israel no entraron en el reposo de Dios a causa de su incredulidad. Reposaban el sábado cada semana en el desierto porque, si no lo hacían, habrían sido ejecutados por quebrantar el sábado. Pero no entraron a causa de su INCREDULIDAD. Aunque Josué les llevó a la tierra prometida, todavía no entraron en el reposo. Nótese el versículo 3 del capítulo 4.

 

"Pero los que hemos CREÍDO entramos en el reposo ..." (esta es la clave de este pasaje. Entrar al reposo de Dios es una cuestión de creer en Jesús). (ver. 6). "Puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia, otra vez determina un día: HOY, diciendo después de tanto tiempo, por medio de David, como se dijo: Si oyereis HOY su voz, no endurezcáis vuestros corazones, porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. Por tanto, queda un reposo (sabbatismos en griego significa sábado, reposo) para el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas".

 

El autor de Hebreos dice que los que creen en Jesús participan en un reposo sabático. ¡El momento de entrar en ese reposo es un día llamado HOY! Cinco veces en el pasaje se repite la palabra Hoy. El reposo sabático que se nos ofrece en Cristo es una experiencia de "Hoy"; hoy y cada día, al confiar nosotros en la justicia de Cristo y reposar de cualquier confianza en nuestras propias obras. Aquí el NT indica nuevamente que el sábado es una institución CUMPLIDA. Aquí vemos que Jesús es nuestro reposo sabático. Cuando confiamos en Él por fe, ¡experimentamos el reposo sabático cada día de nuestras propias vidas! ¡Qué hermoso concepto! Jesús es su sábado y mi sábado cuando confiamos en Él diariamente. Mis ojos estaban comenzando a ver una perspectiva que jamás habían visto antes.

 

Algunos han tratado de convertir este texto en una razón para una continuada observancia del sábado, pero esto ignora el contexto del pasaje. También pasa por alto el contexto mayor del libro de Hebreos. El libro entero está dedicado a mostrar la superioridad de Cristo por encima de todo el sistema del Antiguo Testamento. Por ejemplo, Hebreos uno subraya la superioridad de Cristo por encima de todas las Escrituras del AT. (1:1-3). En el versículo cuatro y los siguientes, se muestra cómo Cristo es superior a todos los ángeles. En el capítulo tres, se le ve como superior a Moisés; en los capítulos 5-7, es superior a todos los sacerdotes al introducir un nuevo orden, el de Melquisedec. En los capítulos 8-10, Cristo es un santuario/templo mejor, un sacrificio mejor, un pacto mejor. El libro entero de Hebreos habla de que Jesús es mejor que todo el sistema de pacto del AT, y el cumplimiento de él. Tratar de decir, en mitad de este tema, que el sábado es un día obligatorio para los cristianos es no ver, no sólo el contexto de los capítulos 3-4, sino el contexto mayor del libro. El punto lógico que el escritor está demostrando es que, no sólo ES JESÚS UN MEJOR SÁBADO que el antiguo reposo literal de un día cada semana, sino que ¡ÉL ES NUESTRO REPOSO HOY Y CADA DÍA AL CONFIAR NOSOTROS EN ÉL! Él es el verdadero templo, la verdadera Pascua, la verdadera ley, ¡el VERDADERO SÁBADO!  Al comenzar a estudiar todo esto, mi corazón ardía dentro de mí al comprender la importancia de Jesús en este libro.

 

Los pocos pasajes siguientes de Hebreos sólo subrayan lo que el estudio me había enseñado hasta ese momento, pero aclararon aún más lo que el NT dice sobre lo que pasa del AT al NT. Nótense algunos de estos pasajes seleccionados de Hebreos 8-10. Por favor, no me crea a mí en relación con todo esto. Tome su propia Biblia y estudie usted mismo lo que se dice aquí. Estudie el contexto y los versículos intercalados en mis selecciones para ver si estas cosas son así. Comencemos con el capítulo 8 inmediatamente después de la frase en el versículo cinco que se refiere al sistema del templo como "sombra de las cosas celestiales" (es interesante la similitud con Col. 2:16-17). Observe el versículo seis.

 

"Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un MEJOR PACTO, establecido sobre mejores promesas. Porque si aquél primero hubiese sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo".

 

V. 13. "Al decir, Nuevo pacto, ha dado por VIEJO al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer".

 

9:15. "Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna".

 

10:1. "Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan".

 

10:9. "... Quita lo primero, para establecer esto último".

 

Insto a los que leen mis reflexiones a tomarse un tiempo para sumergirse en la enseñanza de Hebreos 8-10. Hay mucha substancia en estos capítulos. Ahora sigamos a mi siguiente parada, II Cor. 3:6 ss.

 

"El cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. Y si el ministerio de muerte GRABADO CON CON LETRAS EN PIEDRAS fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de PERECER ...".

 

Al estudiar estos pasajes, me convencí de que había tenido lugar un cambio radical en el acontecimiento de la cruz. Mucho más grande de lo que yo había entendido antes. Comencé a ver que la pared divisoria de hostilidad que Cristo derribó, a la que se alude en Efesios 2:11-19, sí abarcaba toda la ley, incluyendo las leyes específicas que separaban a los judíos de los gentiles. El sábado, las fiestas solemnes, las leyes sobre alimentos limpios e inmundos, el sistema de sacrificios, la circuncisión, todo ello fue cumplido en Jesús. Por lo tanto, Cristo ha hecho realmente de todos los creyentes uno en Sí mismo.

 

Otro pasaje que examiné fue Hechos 15. En Hechos 15, encontramos que los dirigentes de la iglesia se reunieron en Jerusalén para decidir cuáles leyes eran obligatorias para los cristianos gentiles. Había quienes (los judaizantes) enseñaban que, a menos que una persona se "circuncidara de acuerdo con la ley de Moisés, no podría ser salva" (15:1). Estos judaizantes, de la secta de los fariseos, que se habían convertido al cristianismo, estaban imponiendo a todos los nuevos conversos el requisito de la circuncisión y la observancia de la ley de Moisés. Pablo y Bernabé eran inflexibles en el sentido de que tales requisitos no deberían ser impuestos a los nuevos creyentes. Pedro concordó con ellos, y dijo (v. 10.11): "Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nosotros ni nuestros padres hemos podido llevar?" Y continúa señalando que somos salvos por gracia, no por la ley.

 

En este punto, es necesario subrayar el hecho de que la circuncisión era la señal de entrada para convertirse en judío. Una vez que se era circuncidado, se estaba obligado a guardar toda las leyes. Esto incluía el sábado, que era la señal continuada de lealtad al pacto antiguo, como pronto veremos. Obviamente, la señal de la circuncisión no era claramente visible a menos que los hombres estuviesen en el vestidor de un gimnasio, pero la señal continuada del sábado era muy obvia, y tanto hombres como mujeres participaban de esta señal. La no observancia del sábado podía castigarse con la muerte. (Ex. 31:14). Sin embargo, la señal del sábado no se esperaba de los que no eran judíos oficialmente. La circuncisión era un requisito previo para entrar en la comunidad judía. Una vez que uno era circuncidado, estaba obligado a guardar el resto de la ley, incluyendo el sábado.

 

Las leyes relativas al sábado incluían no llevar ninguna carga, no encender fuego, no viajar, y por supuesto, no hacer ningún tipo de trabajo. Esto debía aplicarse a los judíos y también a los extranjeros dentro de las puertas de la ciudad o en los hogares judíos. No era aplicable a los extranjeros que "moraban entre ellos". Sólo a los que estaban dentro de las puertas se les requería que guardasen el sábado. Había también leyes alimentarias, y las leyes de impureza, todo lo cual era parte de este sistema, y marcaban a los judíos como distintos del resto del mundo que les rodeaba. Es claramente a estos requisitos a los que se refería Pedro como una carga demasiado pesada.

 

En Hechos 15, los dirigentes de la iglesia encontraron una solución. Decidieron no imponer a los nuevos conversos ninguna de las leyes específicas que eran parte del sistema de pacto del judaísmo. No exigieron la señal de entrada, así que el resto de las leyes tampoco se aplicaron, del mismo modo que nosotros no exigimos que alguien que no haya sido bautizado siga todas las directrices de una iglesia en particular. Las leyes cuya obediencia sí requerían tenían su origen en el pacto con Noé (véase Gén. 6-10, que incluía culto al verdadero Dios, y evitar cosas estranguladas, el consumo de sangre, y la inmoralidad sexual). Todo esto era considerado por los judíos en todas partes como obligatorias para TODO HOMBRE, puesto que el pacto fue con Noé. Levítico 17-18 expande esto y define lo que se quiere decir con estas leyes. En cada caso, se explica en Lev. 17-18 que son obligatorias para "el extranjero que mora entre vosotros". (Nótese la clara distinción entre este grupo y "el extranjero que está dentro de tus puertas"). Nótese también en Hechos 15:20 que estas leyes SON consideradas obligatorias para los nuevos conversos, siendo la razón que había judíos en cada ciudad que leían la ley de Moisés cada sábado, y esperaban que alguien que temía al Señor, aunque no fuese parte de la comunidad de judíos circuncidados y observadores del sábado, siguiera estas directrices. ¿Por qué? Porque los judíos creían que estas leyes eran requisitos universales basados en el pacto con Noé. Para que cualquier judío respetase a un cristiano, el creyente tenía que ser visto por lo menos como obediente a las leyes de Noé. De aquí que el concilio de la iglesia primitiva decidiese requerir de todos los cristianos el cumplimiento de las estipulaciones del pacto con Noé, pero no requiriesen obediencia a las leyes mosaicas. La decisión se repitió nuevamente en la carta dirigida a las iglesias gentiles en los vers. 28-29. El resultado fue gran regocijo en la iglesia.

 

Lo que aparecía claro a medida que yo estudiaba era que el sábado NO era uno de los requisitos estipulados para estos nuevos creyentes. Es más, el argumento que han avanzado algunos (y que yo acostumbraba promover) simplemente no encaja. La objeción afirma que, puesto que no había ningún gran debate acerca del sábado en la iglesia primitiva y se dice mucho sobre la circuncisión, el sábado debe haber sido un requisito todavía. Si la circuncisión era tan importante, ¿no debería haber sido el sábado aun de mayor importancia? En realidad, no. Donde no había entrada a la comunidad judía por medio de la circuncisión, no había ningún requisito de la observancia del sábado. La señal de entrada venía primero. La señal continuada no tenía importancia si la señal inicial no estaba presente.

 

Otro argumento que he escuchado, y que yo mismo usé en una ocasión, es el hecho de que Pablo acostumbraba ir a la sinagoga el sábado. Esto debe significar que él creía que el sábado todavía era obligatorio. ¿No es verdad? No necesariamente. El problema con este argumento es que no toma en cuenta el MOTIVO por el cual Pablo estaba allí. Pablo acostumbraba ir a la sinagoga a EVANGELIZAR a los judíos. Quería ir a los judíos primero (Rom. 1:16) cada vez que iba a una nueva ciudad. Les enseñaba allí hasta que era expulsado, y luego se reunía con los gentiles.

 

Otro argumento que a menudo se invoca, especialmente en círculos Adventistas, es la totalidad del escenario de Apocalipsis enseñado por la iglesia Adventista. Según este punto de vista, porque el sábado era el sello o señal del pacto antiguo (véase Éx. 31:12-18), debe ser, por tanto, el "Sello de Dios" en Apocalipsis. Así que muchos llegan a la conclusión de que el sábado tiene que ser la prueba final de lealtad para toda la humanidad. Esta posición también subraya Apoc. 12:17, que describe a la iglesia remanente como guardadora de los mandamientos de Dios y poseedora del testimonio de Jesús. Hay un par de problemas con esta conclusión. Primero, el NT en ninguna parte llama al sábado el sello de Dios. En realidad, el sello de Dios en el NT es el Espíritu Santo. (Véase Efe. 1:13-14; Efe. 4:30; 2 Cor.1:22). Ignorar esta clara enseñanza es no ver el propósito entero de lo que Apocalipsis está tratando de decir. Segundo, la palabra que Juan usa para mandamientos (entole', en griego) nunca es usada en los escritos de Juan para referirse a los Diez Mandamientos en particular. Cuando Juan habla de la Ley en general o de los Diez Mandamientos en particular, siempre usa la palabra griega para ley, "nomos". Cuando Juan usa "entole", lo hace en conjunción con las instrucciones de Jesús para el amor práctico de los unos por los otros. Así que el versículo de Apoc. 12:17 se traduce al español (en armonía con el uso de entole´ por parte de Juan) como "los que se aman entre sí verdaderamente, y hablan al mundo acerca de Jesús". Esto encaja perfectamente con el motivo de Sello de Dios en Apocalipsis también. Según Juan 13-16, el Espíritu Santo es otro Consolador. Él vive en nosotros y nos guía. Él es el JESÚS QUE MORA en nuestras vidas. El sello de Dios en los últimos días representa a los que andan personalmente con Jesús todos los días por medio del Espíritu Santo. Esto es lo que significa ser sellado. Es el mismo mensaje de Hebreos 3-4. Cuando reposamos en Jesús hoy y todos los días, Él es nuestro sábado. ¡El Espíritu es la garantía de nuestra herencia! (Efe. 4:14). Resumiendo, el sello de Dios es Jesús viviendo en nosotros por medio del Espíritu Santo. A su vez, la marca de la bestia sería aquéllos que deciden NO creer, los que rehusan aceptar el don de la gracia, que rehusan reposar en Jesús, y más bien deciden depender de otro camino. Los que deciden depender de sus propias obras en vez de confiar en el Hijo unigénito de Dios, tienen la marca de la bestia.

 

Pasé un tiempo considerable en la sección de aplicaciones (las Epístolas) del NT. Se ve claro que no hay ningún requisito obligatorio continuado para guardar el sábado. Lo que se anuncia a voces en las epístolas del NT es que Jesús cumplió el sábado. Por lo menos, el significado del día ha sido desenfatizado. NO debe usarse como punto divisorio o mandamiento obligatorio para los cristianos gentiles. No debe verse como una prueba de lealtad. En su lugar, un andar diario con Jesús por medio del Espíritu Santo es el nuevo SELLO o la nueva PRUEBA.

 

La siguiente pregunta que yo tenía que hacer era : "¿Qué enseñó Jesús sobre el sábado y qué importancia le dio?" Recordé que Jesús vino bajo la ley para obedecer la ley perfectamente (Gál. 4:4-5), así que tuvo que vivir bajo todos los requisitos de la ley. Al mismo tiempo, yo necesitaba ver si él enseñó y vivió de tal manera que preparó el escenario para un tema de cumplimiento o enseñó una teología de continuidad. Comencé por Mateo 5:17. Jesús dice:

 

"No penséis que he venido para abrogar la ley  o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido".

 

A primera vista, este texto parece indicar que la teoría de la continuidad es correcta en la enseñanza de Jesús. Pero un examen más de cerca revela lo contrario. Primero, nótese la frase: "La ley y los profetas". Jesús no se está refiriendo específicamente a los Diez Mandamientos aquí. Está usando la palabra "nomos", para referirse a todos los cinco libros de Moisés. "Los profetas" se refiere al resto del Antiguo Testamento. Si ni una "jota" ni una "tilde" pueden pasar de la ley, no debemos mezclar un tipo de tela con otro, tenemos que ejecutar a los violadores del sábado, y no debemos tener relaciones sexuales con nuestras esposas sino por lo menos siete días después de que termina el período de la mujer. Tenemos que sacrificar animales, y todo lo demás. Dicho sea de paso, ustedes los vegetarianos no pueden mezclar productos lácteos con carne de res. (Un Big Mac es pecado). Si usted toca un cuerpo muerto, debe quedar en cuarentena. Todas las fiestas religiosas todavía se aplican. ¿Es eso lo que Jesús está diciendo? ¡NO! Descubrí que la palabra clave para entender este pasaje es la palabra "CUMPLIDO". Jesús está diciendo que no puede ignorarse ninguna parte de la ley, ni siquiera el más pequeño signo, aunque pasen el cielo y la tierra. Usted no puede hacerlo, ni enseñar a otros a hacerlo, hasta que todo se haya CUMPLIDO.

 

Si usted sigue leyendo, verá que la palabra "cumplido" se repite una y otra vez en el libro de Mateo y los otros evangelios. Consígase una concordancia abarcante y compruébelo. He aquí algunos ejemplos. Mat. 1:22-23 se refiere al cumplimiento de la profecía sobre el embarazo de la virgen. Mat. 2:15 discute la profecía de que sería llamado de Egipto. Mat. 8:17 trata de la profecía cumplida relativa a su ministerio de sanidad. La lista sigue y sigue. Finalmente, en Juan 19:28 encontramos estas palabras:

 

"Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed. Y estaba allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja, y poniéndola en un hisopo, se la acercaron a la boca. Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, expiró".

 

Jesús no vino a destruir, sino a "CUMPLIR". Este tema de cumplimiento encajaba perfectamente con lo que yo había aprendido hasta ahora en la sección de aplicaciones del Nuevo Testamento. Así que continué a la sección siguiente. En Mat. 11:28-30, Jesús dice de sí mismo que es quien proporciona descanso. "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar". Inmediatamente después de esta afirmación, entramos en los debates sobre el sábado. Léase Mat. 12:1-8 y luego nótense los puntos siguientes. Jesús camina con sus discípulos por los sembrados, ellos comen algunas espigas, y son detenidos por la patrulla religiosa por estar trabajando en sábado. Esta no era una infracción del código mosaico, sólo de algunas tradiciones rabínicas, pero es interesante ver cómo contesta Jesús las acusaciones. Primero les cuenta la historia de David y cómo él, el futuro rey ungido, pidió comer del pan de la proposición del santuario. Esto no era legal, pero, como era una diligencia del rey, lo hizo sin ser culpable. La pregunta que yo me hice fue: "¿Qué tipo de ley estaba violando David? ¿Una ley moral, o una ley ceremonial?" Una ceremonial, por supuesto. David no estaba exento de las leyes morales. Sabemos que, cuando quebrantó el séptimo mandamiento, tuvo que pagar un alto precio. Luego, en el versículo 5, Jesús les recuerda a los fariseos que los sacerdotes en el templo pueden violar el sábado mientras llevan a cabo sus deberes sacerdotales. Ahora me pregunté nuevamente: "¿Bajo qué categoría de mandamientos cae este oficio sacerdotal?" El sistema sacerdotal cae claramente bajo el sistema ceremonial. ¿Estaban los sacerdotes exentos de los mandamientos morales? ¿Podían mentir, engañar, robar, cometer adulterio? Por supuesto que no. Finalmente, salté a Juan 7:22-23 por un momento. Allí Jesús les dice a sus acusadores que la ley de Moisés relativa a la circuncisión tiene prioridad sobre el sábado. Si sucedía que el día en que una persona debía circuncidarse caía en sábado, la circuncisión se efectuaba. Ahora me pregunté otra vez: "¿En qué categoría de la ley aparece el sábado en cada uno de estos escenarios?" ¡En la ceremonial! En cada uno de los casos, la ley ceremonial "le gana" al sábado. ¿Entonces, en qué categoría coloca esto al sábado? ¡La ceremonial, por supuesto! Jesús les está diciendo a sus acusadores: "Si David pudo comer el pan de la proposición (quebrantando una ley ceremonial), si los sacerdotes podían hacer trabajo en el templo en sábado, si la circuncisión podía efectuarse en sábado, entonces el Ungido, el Hijo del Hombre, es ciertamente Señor del sábado". Está por encima de estas leyes ceremoniales.

 

Tengo que admitir que este descubrimiento me afectó profundamente. Jesús incluía claramente el sábado en las cosas que ahora sabemos eran sombra de lo que habría de venir. Jesús incluía el sábado en el sistema ceremonial. Preparó el terreno para Colosenses 2:16-17. Se autodenominó DADOR DE DESCANSO, y SEÑOR DEL SÁBADO. Esto encaja perfectamente con lo que encontramos en Col. 2:16-17. En Marcos 2:27, Marcos añade otra afirmación. "El sábado fue hecho para el hombre, no el hombre para el sábado". Algunos eruditos Adventistas dicen que esto significa que el sábado fue establecido en la creación y que, por lo tanto, es un deber y una obligación moral para todos los tiempos. Pero el problema con esa interpretación es que la lingüística no la apoya. Jesús no está haciendo una afirmación universal aquí. Está diciendo básicamente que el sábado fue hecho para el hombre, no al revés. El contexto enseña claramente que el sábado no está en la categoría de los deberes morales. Está incluido con el sistema temporal o ceremonial. Esta verdad, del corazón mismo de las enseñanzas de Jesús sobre el sábado, verdaderamente abrió para mí un nuevo paradigma. Yo siempre había estudiado estos pasajes con la idea de demostrar que el sábado tenía que ser el día del Señor (y que, por lo tanto, la afirmación de Apoc. 1:10 sobre el día del Señor debía referirse al sábado, no al domingo). Mientras hacía esto, no veía el claro mensaje del pasaje. Jesús estaba claramente preparando el escenario para una teología de cumplimiento.

 

Una observación más. El pasaje de Mateo comienza con Jesús diciendo que Él proporciona descanso. El relato de Marcos comienza con esta afirmación en Mar. 2:22: "Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar". En el relato de Lucas de la misma historia, se usa la misma introducción. (Luc. 5:36-39) Jesús está diciendo, y los escritores de los evangelios lo entendieron así, que no es posible aferrarse al sistema antiguo y al mismo tiempo hacer lugar para el verdadero reposo, Cristo Jesús. Uno u otro tendrá que quedar fuera. No. Jesús no dice directamente que el sábado ya no sería un tema obligatorio en la nueva era, pero sí lo respalda plenamente con lo que enseña y lo que establece como modelo. Él apunta claramente a Sí mismo como el cumplimiento y nos advierte contra permitir que la forma nos impida ver el verdadero reposo, Jesús mismo.

 

Otra ilustración de los evangelios que me impactó porque nunca antes la había visto está en Lucas 4:16. Para establecer el antecedente, es esencial conocer el sistema sabático del AT. El sistema se describe comenzando en Levítico 23. La descripción comienza con los sábados semanales, que apuntan a las fiestas mensuales y anuales, que a su vez señalan a los años sabáticos, que apuntan al sábado último, el año de jubileo. Después de que se celebraba el séptimo año sabático, el quincuagésimo año, o año número 50, debía ser un año de jubileo, en que toda la tierra debía ser devuelta a sus dueños originales, todos los esclavos debían ser liberados, y todos los siervos bajo contrato debían ser considerados libres de deudas. Era un año de libertad. Es a este jubileo al que se hace referencia en Isaías 61:1-2, aludiendo al Mesías venidero. Él debía entronizar el Jubileo final. Ahora, con este antecedente, observe lo que dice Lucas 4:16ss:

 

"Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró a la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor. Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros".

 

Jesús no sólo afirmaba ser el Mesías de esta declaración, sino que ¡se llamó a sí mismo el JUBILEO! ¡Jesús se llamó a sí mismo el SÁBADO FINAL! Afirmaba ser el Mesías y el sábado personificado. ¡La gente sabía exactamente lo que estaba afirmando! Trataron de matarle por ello. ¿Puede Jesús ser más claro acerca de quién es Él? ¡El sábado es una persona!

 

Me emocioné aún más al leer los versículos y los capítulos que seguían. Jesús echa fuera demonios, sana enfermos, limpia leprosos, y perdona pecados, ¡todas ellas actividades del jubileo! Finalmente, el segundo sábado, pasa por los sembrados recogiendo y comiendo granos de trigo cuando los fariseos aparecen. ¡Jesús está haciendo lo que es parte de las instrucciones sobre cómo debía comer la gente durante el año de jubileo! ¡Comer de los sembrados! Al leer todas estas cosas sentí como si una venda estuviese cayendo de mis ojos. Vi a un Jesús que claramente está reclamando para sí ser el sábado personificado, el Proporcionador de Descanso, el que vino a cumplir la ley.

 

Finalmente, la historia de la transfiguración comenzó a tener nuevo significado para mí. Usted recuerda cómo se aparecieron Moisés y Elías en la cima del monte con Jesús y cómo Él se transfiguró. Siempre creí que esta era una pequeña imagen del reino, pero se me escapó una declaración importante que hacía Dios. Para la gente de aquellos días, Moisés representaba la Ley, los cinco primeros libros. A menudo, se hacía referencia a la ley simplemente como a Moisés. Según los judíos, el profeta más importante del AT era Elías. Para ellos, Elías representaba a los profetas. Luego, Pedro sugiere que todos ellos permanezcan allí y construyan refugios para estar juntos. En esencia, Pedro está diciendo que Elías, Moisés y Jesús están todos al mismo nivel. De pronto, "una nube de luz los cubrió ... Una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia; a él oíd" (Mat. 17:5). Por supuesto, los discípulos está aterrados, pero después de un momento, miran hacia arriba, ¿y qué ven? SÓLO A JESÚS. Yo nunca antes había visto la importancia de esto. Jesús y la Ley y los Profetas de pie uno al lado de los otros. Dios dice: ¡Escuchen a mi Hijo! Jesús está asociado consigo mismo. Él es la más clara revelación de Dios. La Ley y los Profetas tienen su lugar, pero se vuelven insignificantes al lado de Jesús. En mi mente, este versículo me ayudó a subrayar la enseñanza de Gálatas, Romanos, y el resto de las epístolas. Ahora la autoridad final no es ni la ley ni los profetas, sino Jesús. (Véase Heb. 1:1-3).

 

Ahora, después de un estudio exhaustivo en el NT, estaba listo para regresar al AT. Yo siempre había creído que el sábado fue establecido en la creación. Puesto que el sábado era una ordenanza de la creación, debe haber existido antes de la ley, y debe tener significado universal. Así que fui a Génesis 2:1-3, donde se registra el fin de la creación. El versículo 2 dice: "Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación".

 

"¡Allí está!", pensé. "El sábado fue establecido en la creación. Puesto que esto es correcto, ¡el sábado debe ser una institución eterna!". El problema que pronto quedó en evidencia con esta conclusión es que hace demasiadas suposiciones. Primero, aquí no se menciona ninguna tarde ni ninguna mañana. En relación con  todos los otros días de la creación, se menciona una tarde y una mañana. Y no es que éste no era un día literal, sino que se da a entender un aspecto continuado de este día. Dios tenía el propósito de que el reposo que había establecido tuviese una característica de continuidad. De no haber sido por la entrada del pecado, habría permanecido como una experiencia diaria. El reposo habría sido una realidad perpetua. Segundo, no se menciona la palabra sábado. No se dice que este día fuese un sábado. Tercero, no era necesario que Adán y Eva reposasen porque todavía no habían trabajado. Finalmente, no hay registro de que nadie guardase jamás el sábado desde ese momento hasta que Dios instruyó al pueblo acerca de él por medio del episodio del maná y, por supuesto, en en el monte Sinaí. Por otra parte, la institución del matrimonio en Gén. 2:24, establece claramente el matrimonio como una ordenanza continuada. Hay mucha evidencia de que fue parte de la vida en todos los años que siguieron. ¡Pero no se menciona el sábado durante 2500 años! Lo que aprendí es que la idea de la ordenanza de la creación tiene algunas serias debilidades. Así que, si yo iba a ser fiel a lo que el texto dice en realidad, tenía que reconocer que eran posibles dos interpretaciones: 1) una ordenanza de la creación de un séptimo día sábado; o 2) una obra y una celebración consumadas con el propósito de afectar al mundo todos los días de allí en adelante.

 

No encontramos que el sábado se mencione nuevamente sino hasta Éxodo 16:23. Por medio del espisodio del maná, Dios explica el concepto del sábado al pueblo de Israel. Mientras estudiaba, se hizo evidente que, hasta este momento, el pueblo no había sido consciente de ningún sábado. Se les habían dado algunos mandamientos nuevos, como el sacrificio del cordero en Éxodo 12, y la institución de la pascua en el mismo período. Conocían la circuncisión, pero ahora son introducidos al sábado. El contexto indica claramente que al pueblo hubo que enseñarle lo que era el sábado.

 

Más tarde, el sábado es ampliado en Éxodo 20:8-11 como uno de los Diez Mandamientos. Allí se les ordena que recuerden el sábado. Algunos han indicado que esto se refiere al establecimiento del sábado en la creación. Otros dicen que se refiere al episodio del maná. El texto permite cualquiera de las dos traducciones. Nótese que los que están obligados a reposar incluyen al "extranjero que está dentro de tus puertas", un grupo diferente del de los "extranjeros que moran entre vosotros" de Levítico 17-18. Este mandamiento no era para todos, como podría indicar una ordenanza de la creación. (Véanse los comentarios sobre Hechos 15 más arriba). Finalmente, en el versículo 11 dice: "Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó". Nuevamente, a primera vista esto parece una ordenanza establecida en la creación. Y el texto claramente permite esto. Pero también permite la otra idea, la de que, puesto que Dios es Creador, se le debe adorar como tal. Desde las instrucciones impartidas en el incidente del maná, la bendición y la santificación del séptimo día en la creación por parte de Dios ahora se llama sábado. La parte sabática de la institución se dio más tarde en el episodio del maná. Dios tiene derecho a exigir esto de sus seguidores porque ellos son sus criaturas. Nuevamente, se permiten dos posibles interpretaciones aquí; una ordenanza de la creación, o un establecimiento posterior por el Creador mismo en el incidente del maná.

 

Puesto que tanto una ordenanza creacionista del sábado como una ordenanza posterior hacen honor al texto, tuve que estudiar más para ver si el contexto del AT proporciona alguna pista en cuanto a cuál es la interpretación correcta. Lo que me impresionó fue la claridad de los otros textos sobre este tema. Dicen exactamente cómo interpretar ambos textos. No hay ninguna necesidad de confundirse. Una cosa he descubierto en mis estudios. Sobre temas importantes, Dios siempre proporciona por lo menos tres pasajes o más para asegurarse de que no nos desviemos. No nos pone a adivinar, ni nos obliga a ser super listos o talentosos para entender lo que es realmente importante. Uno de los textos que aclararon el punto de si el sábado era una ordenanza de la creación para toda la humanidad o una ley específica para Israel fue Éxodo 31:12ss.

 

"Habló además Jehová a Moisés, diciendo: Tú hablarás a los HIJOS DE ISRAEL, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es SEÑAL ENTRE MÍ Y VOSOTROS POR VUESTRAS generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico. Así que guardaréis el día de reposo, porque SANTO ES A VOSOTROS; el que lo profanare, de cierto morirá ... Guardarán, pues, el día de reposo LOS HIJOS DE ISRAEL, celebrándolo por SUS generaciones por pacto perpetuo. Señal es para siempre ENTRE MÍ Y LOS HIJOS DE ISRAEL; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó. Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios".

 

Nótese cuán claro es esto. El sábado era entre Dios e Israel y fue puesto en las tablas del pacto con esa relación en mente. Deuteronomio 5:2-3 aclara también el mismo punto.

 

"Jehová nuestro Dios hizo pacto con nosotros en Horeb. NO CON NUESTROS PADRES HIZO JEHOVÁ ESTE PACTO, SINO CON NOSOTROS TODOS los que estamos aquí hoy vivos".

 

El pasaje continúa reiterando los Diez Mandamientos, incluyendo el cuarto, pero esta vez la razón para guardar el sábado es que Dios les libró de los egipcios. Es claramente o que es una referencia a Israel solamente, una referencia que no había sido establecida antes de Éxodo, sino que era una señal del reposo proporcionado por ese evento. Nehemías 9:13 dice esto.

 

"Y sobre el monte Sinaí descendiste, y hablaste con ellos desde el cielo, y les diste juicios rectos, leyes verdaderas, y estatutos y mandamientos buenos, y LES ORDENASTE EL DÍA DE REPOSO SANTO PARA TÍ, y por mano de Moisés tu siervo les prescribiste mandamientos, estatutos y la ley".

 

Ezequiel 20:10-12 dice:

 

"Los saqué de la tierra de Egipto, y los traje al desierto, y les di mis estatutos, y LES HICE CONOCER MIS DECRETOS, por los cuales el hombre que los cumpliere vivirá. Y LES DI también mis días de reposo, para que fuesen por SEÑAL ENTRE MÍ Y ELLOS, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico".

 

Estos pasajes me explicaron cuándo se estableció el sábado. Ellos ponen el sábado en el corazón mismo del pacto con Israel, que habría de ser entre ellos y Dios. NO era una ordenanza de la creación, obligatoria para todas las personas en todo tiempo. Nuevamente, esto concordaba con lo que yo había aprendido en el NT. El mensaje entero de la Biblia cuadra. El sábado fue un día establecido por Dios como un pacto entre Él e Israel. Jesús vino a cumplir la Ley y para ser nuestro sábado. Los cristianos reposan en la obra consumada de Cristo como su reposo sabático. Como hijos de Abraham, los cristianos son considerados justos a causa de su fe, como Abraham antes de la ley de la circuncisión. Todo el cuadro bíblico concuerda de principio a fin.

 

Ahora que el mensaje bíblico sobre el sábado había sido estudiado y su enseñanza estaba clara en mi mente, quedaban algunos puntos difíciles que parecían contradecir este tema consistente. Un ejemplo era la afirmación de que en la tierra nueva guardaremos el sábado. Así que fui a ese pasaje para leerlo por mi cuenta, y descubrí algunas cosas interesantes. Una, dice que las celebraciones serían "DE MES EN MES y de sábado en sábado" (Isa. 66:22,23). ¿Significa esto que las fiestas de la luna nueva deben celebrarse hoy día? ¿Son obligatorias todavía? Luego, noté que el siguiente par de versículos hablan de que los habitantes saldrán y verán los cadáveres de los que se han rebelado contra el Señor. Esto no sonaba como la tierra nueva. Después, al leer el contexto mayor de la misma visión, dice que "el niño morirá de cien años" (Isa. 65:20). ¡Qué extraña imagen del cielo! La razón de que suene tan extraña es que "los nuevos cielos y la nueva tierra" de que habla Isaías no es la nueva tierra de Apocalipsis, donde "no habrá más muerte, ni tristeza, ni llanto", sino que Isaías describe lo que sería la tierra si Israel hubiese aceptado el Mesías y se hubiese convertido en el centro de atracción del mundo. La gente tendría que ir a Israel para ver lo que su Dios había hecho. Habrían acompañado a Israel en el culto, y las bendiciones de Dios habrían hecho de esta "nueva Jerusalén" el centro del mundo. Esta predicción era una de aquellas profecías condicionadas a la aceptación del Mesías. Como Israel rechazó al Mesías, la profecía no se cumplió.

 

Otra cuestión peliaguda para mí era la afirmación de Jesús a sus discípulos de que oraran para que su "huida no fuese ni en invierno ni en sábado" (Mat. 24:20). ¿No indica esto que el sábado es todavía obligatorio? La respuesta a esa pregunta se me hizo clara al leer Nehemías 13, en que Nehemías establece algunas leyes sobre los negocios que algunos estaban haciendo en sábado. Algunos de los gentiles de los alrededores traían sus mercaderías para venderlas a los israelitas en sábado. Esto había sido una trampa para Israel antes, les había hecho alejarse de Dios, y había hecho que fuesen llevados al cautiverio. Así que Nehemías estableció este reglamento, que todavía estaba en vigencia en los días de Jesús: "Sucedió, pues, que cuando iba oscureciendo a las puertas de Jerusalén antes del día de reposo, dije que se cerrasen las puertas, y ordené que no las abriesen hasta después del día de reposo; y puse a las puertas a algunos de mis criados, para que en día de reposo no introdujeran carga" (Neh. 13:19). En Mateo 24, las instrucciones de Jesús eran que los cristianos debían estar listos para escapar tan pronto como viesen retirarse al ejército romano. Esta debía ser la señal para que escapasen. El ejército romano levantaría el sitio sólo por corto tiempo. El resto de los habitantes pensaría que los romanos habían abandonado el sitio, y regresarían a sus negocios como de costumbre. Pero los cristianos debían ver esto como una señal para escapar. Pero debían orar para que esto no ocurriese en invierno, por razones obvias, ni tampoco en sábado. ¿Por qué? ¿El sábado sería todavía una institución obligatoria? No, los judíos no consideraban que huir del peligro o combatir en la guerra quebrantaba el mandamiento del sábado. Este no era el punto en discusión. El punto era que las puertas de la ciudad estarían ceradas en sábado, y esto haría casi imposible que los cristianos escapasen. La orden de Nehemías me ayudó a ver cómo cuadraba esto. Una vez más, el cuadro entero tenía sentido.

 

Otra cuestión con la que tuve que luchar concernía a los requisitos morales de los cristianos. Me parecía que el resto de los mandamientos del Decálogo todavía son aplicables para los cristianos, aunque Romanos y Gálatas y el resto de las epístolas sí enseñan que no estamos bajo la ley. El NT sí alienta la moralidad. La mayoría de los cristianos hace énfasis en la observancia de los mandamientos, todos excepto el cuarto. Esto me parecía un poco inconsistente. Pero, al estudiar más, la respuesta llegó con claridad también. A través de la sección de aplicación en el NT (después de la cruz) se reafirman todos los deberes morales de la ley de los Diez Mandamientos, incluyendo algunas leyes del AT. Sin embargo, estas reafirmaciones NUNCA apelan a la ley como la razón para observar esos deberes, sino que, en cada una de las situaciones, se invoca a Cristo. Por ejemplo, en 1 Cor. 6:18-20, hay una clara amonestación a favor de la pureza sexual, pero NO se invoca a la ley como la razón para esa pureza, sino el hecho de que somos el templo de Dios y que el Espíritu de Dios está en nosotros. ¿Cómo podríamos unir a Jesús con una prostituta?

 

El mismo patrón se encuentra a través de las epístolas. Otra vez, tuve que recordar que esta sección de las Escrituras se escribió especialmente para APLICAR el mensaje de las Escrituras a los cristianos. Me impactó descubrir que todos los otros nueve mandamientos son reafirmados como importantes para los cristianos en su relación con Cristo, excepto uno: el sábado. El sábado JAMÁS SE ENSEÑA como deber moral para los cristianos. ¡Ni una sola vez! En vez de eso, es reinterpretado como reposo diario en Jesús, como hemos visto antes. Obsérvese el siguiente resumen de los mandamientos reafirmados en el Nuevo Testamento:

 

1ro. Adorar a Dios solamente - por lo menos 50 veces.

 

2do. No ser idólatras - 12 veces.

 

3o. No ser profano - 4 veces.

 

4o. Recordar el sábado - no se menciona.

 

5o. Honrar a los padres - 6 veces.

 

6o. No asesinar - 6 veces.

 

7o. No cometer adulterio - 12 veces.

 

8o. No robar - 4 veces.

 

9o. No mentir - 4 veces.

 

10o. No codiciar - 9 veces.

 

Si la posición Adventista de que el sábado será la prueba final de todos los tiempos, de que será la prueba final de lealtad, de que todos los verdaderos seguidores lo habrán guardado, y de que no guardarlo será recibir la "marca de la bestia" es correcta, ¿no tendría sentido que Dios lo incluyese también repetidamente en el NT en su lista de deberes morales para los cristianos? ¿No advertiría Dios a sus discípulos una y otra vez? ¿No estaría la violación del sábado incluida en las listas de pecados que Pablo y los demás declararon y reafirmaron tantas veces en sus amonestaciones a los nuevos creyentes? ¿Por qué no hay ningunas instrucciones para los gentiles Jonás y Janio sobre cómo guardar el sábado? ¿No habría habido algunas preguntas sobre cómo guardarlo en el mundo gentil? En mis muchos años como pastor Adventista, una de las preguntas más comunes que me hacían tanto los nuevos creyentes como los miembros antiguos era: "¿Qué es CORRECTO y qué es INCORRECTO hacer en sábado? ¿Cómo podemos guardarlo correctamente?" Entiendo por qué no hubo NINGUNA INSTRUCCIÓN en absoluto sobre este tema durante la era de la iglesia cristiana. La razón es clara. Jesús es nuestro sábado. Reposar en Él cada día, al ir a Él por fe, es el SÁBADO del NT. En mi opinión, no hay ninguna otra explicación razonable.

 

Bien, ¿y el culto dominical? ¿Es correcto, incorrecto, o no está en discusión? Por mis estudios, he entendido que no está en discusión. No es ni correcto ni incorrecto. Pero siempre es correcto adorar a Dios tan a menudo y en asociación con otros creyentes como sea posible. En Hechos 2:42-47, la iglesia primitiva tenía culto todos los días. Si fuese posible hacerlo así, esto sería lo ideal. Pero tenemos vidas que vivir, y el culto diario en grupo se vuelve impráctico. Pero necesitamos apartar tiempo para tener culto juntos, y aumentar nuestra experiencia diaria. No debemos descuidar el culto en grupo. (Heb. 10:25). ¡No es incorrecto tener culto en sábado, ni es incorrecto tenerlo en domingo, ni en miércoles, ni en ningún otro día! Guardar un día de reposo para reflexionar y crecer espiritualmente es saludable y debería alentarse. Pero el mensaje del NT, y del resto de la Biblia, deja claro que, para los cristianos, el día de la semana en que esto tiene lugar, si es que lo tiene, NO debería ser obligatorio.

 

Me resultó interesante descubrir la manera en que la iglesia primitiva procedió en relación con esto. En un estudio exhaustivo sobre el tema del cambio del día de reposo del sábado al domingo, D. A. Carson editó un libro llamado Del Sábado al Día del Señor. Este libro es una obra altamente técnica que examina a los padres de la iglesia primitiva y sus puntos de vista acerca del sábado y el domingo. Desde el año 100 d. C. en adelante, los primeros cristianos unánimamente se reunían el domingo. Esta era una práctica general entre los cristianos. Nadie consideraba a este día como día de reposo. Pero todos se reunían ese día. Esto ocurría mucho antes de lo que enseñan los Adventistas. Lo que es más, esto sucedía unánimemente entre los discípulos de los apóstoles. Es increíble que esto hubiese sucedido sin que fuese la costumbre general durante la era apostólica. Nuevamente, quiero decir que los primeros cristianos creían que era un buen día para reunirse a causa de la resurrección, pero NO lo asociaban con un cambio del sábado. Algunos de estos cristianos, mayormente los judíos, continuaron reuniéndose en sábado. Otros, mayormente los gentiles, no lo hacían. Daban las razones que hemos comentado antes. Es claro que entendían las enseñanzas de Pablo y del resto de la Biblia, como lo hemos estudiado. El sábado era una opción aceptable, pero no obligatoria para los cristianos. Sin embargo, existía la necesidad de reunirse para tener culto. Debido a que muchos de los cristianos de origen judío todavía asistían a la sinagoga los sábados, era necesario tener otro tiempo en que los cristianos pudieran reunirse para sus propias reuniones en privado. Este tiempo llegó a ser el domingo, al que comenzaron a llamar el día del Señor. Nuestro primer registro de esta referencia ocurre en el año 170 d. C. Esta fecha es sólo 11 años después del momento en que Juan se refiere al día del Señor en Apocalipsis 1:10. Es bastante probable que Juan se estuviese refiriendo al domingo cuando mencionó ese día. No a causa de que se le atribuyese ningún carácter sagrado, sino porque era el día común en que los cristianos se reunían.

 

Los primeros cristianos se sentían también ligados sentimentalmente al primer día de la semana. No sólo resucitó el Señor ese día, sino que, de las siete apariciones de Jesús a los discípulos, cinco ocurrieron el primer día. De las otras apariciones, no se menciona el día específico. También, ese año la fiesta de Pentecostés cayó el primer día de la semana. La iglesia cristiana nació un domingo. Pero esto NO quería decir que ellos le atribuyesen a ese día carácter sagrado o las cualidades del sábado. No se invocaban los Diez Mandamientos en relación con el domingo. Aún mucho más tarde, cuando Constantino decretó la primera Ley Dominical, era sólo para prohibir que se trabajase ese día. Fue bien recibida por cristianos y paganos por igual como descanso del trabajo. Hacía el culto más conveniente, pero no era una ley basada en absoluto en la ley sabática. De hecho, los granjeros estaban exentos de ella. Ellos podían continuar trabajando. Por supuesto, esto no se permitía en la ley sabática del AT.

 

Había en ese tiempo algo de sentimiento anti-judío. Algunos han indicado que, puesto que los judíos tenían problemas con el gobierno, los cristianos trataban de distanciarse de los judíos alejándose del sábado, para evitar las persecuciones. Pero los regisstros de esa época no indican un pueblo que hiciese algo porque estuviese tratando de evitar ser persguido por la causa de Cristo. Los ejemplos que existen son de millares de cristianos que defendían valientemente su fe a pesar de las amenzas de muerte. Si esto hubiese sido una convicción para ellos, la habrían defendido. Pero NO estaban persuadidos del sábado, como se ve claramente en la literatura.

 

No fue sino en el tiempo de Agustín en el siglo V cuando se comenzó a establecer alguna relación entre los Diez Mandamientos y el domingo. Y aún entonces la conexión era débil. La naturaleza del sábado se consideraba ceremonial. Tomás de Aquino le dio prominencia a este punto de vista en siglos posteriores. Los reformadores Calvino y Lutero tuvieron cuidado de decir que el sábado no era obligatorio para los cristianos, sino que creían meritorio tomar un día para descansar y tener culto. No fue sino hasta la Reforma inglesa que el sábado del Decálogo comenzó realmente a ser promovido. Los principales proponentes de esto eran los puritanos. Comenzaron a enseñar que el sábado no había sido abolido (aunque llamaban sábado al domingo), y establecieron reglas estrictas que debían ser obedecidas según las leyes del AT. Por supuesto, esto afectó a los otros grupos ingleses, como los Metodistas y los Bautistas. Muchos de estos grupos fueron a los Estados Unidos, y la Nueva Inglaterra se hizo notoria por la estricta observancia del sábado (domingo). Fue allí donde un grupo, los Bautistas del Séptimo Día, dieron un paso más y comenzaron a guardar el sábado como día de reposo. Si el sábado del AT es obligatorio para los cristianos, razonaban, es mejor que guardemos el día correcto también. Fueron los Bautistas del Séptimo Día los que influyeron en Joseph Bates, el que a su vez influyó en E. G. White, y nació el Adventismo del Séptimo Día. Los Adventistas todavía están argumentando con los "Puritanos" principalmente acerca de cuál día es el verdadero sábado, más bien que si éste es o no un punto de disputa en el NT para los cristianos. Al argumentar sobre cuál día es el sábado, el mensaje de la Escritura y el mensaje que la iglesia primitiva tenía claramente en mente han sido pasados por alto por completo.

 

Yo continuaba orando fervorosamente acerca de estas cosas. Paula y yo hicimos de esto un tema de gran escudriñamiento de nuestraa almas y continuada investigación. El estudio entero me afectó tan fuertemente que me despertaba en mitad de la noche y llamaba a Dios. "Señor, por favor no me dejes quedar engañado. Quiero ser tu fiel seguidor". En cada ocasión, después de mucha oración y mucho luchar con Dios, las Escrituras venían a mi mente aún con mayor claridad. Me aferré a Lucas 11:11-13 una y otra vez, día tras día. Jesús dice que, cuando pedimos el Espíritu Santo, Él nos lo dará, en lugar de darnos un engaño. Muchas veces, agonicé con Dios y oré para que me llevase al descanso antes de dejarme en el engaño o permitirme dshonrar su causa. Pero el Señor continuaba confortándome con sus promesas y su Palabra. Gálatas 5:1 venía a mi mente con gran claridad: "Estad , pues firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud". En esas ocasiones, salía reconfortado, lleno del Espíritu de Dios, y reposado en Jesús mi sábado. Las palabras de la Biblia cobraban vida para mí. Entendía las secciones de la Biblia que siempre había tratado de justificar. El velo había caído de mis ojos.

 

Mientras tanto, Paula estaba llegando a las mismas conclusiones por su propia cuenta. Sabíamos que Dios nos estaba llamando a caminar más cerca de Él, lo que incluiría abandonar todo lo que significa seguridad para nosotros. Al principio, pensamos que Dios querría que permaneciésemos en la iglesia y trabajásemos a favor de un cambio. Sin embargo, al orar más y más, nos sentíamos incómodos con esa opción. Somos un equipo que ha recibido de Dios el singular don de alcanzar a los que no pertenecen a ninguna iglesia. Además, hemos recibido dones de liderazgo y de enseñanza. Saber la verdad, y simplemente sentarnos a esperar que ocurriese un cambio no parecía ser la manera en que Dios nos hablaba. Sin embargo, estábamos dispuestos a hacerlo así. Seguramente sería menos traumático. El otro lado del punto en juego para mí era la responsabilidad que tengo de enseñar la verdad. Soy un ser humano falible, con muchas debilidades, pero Dios está haciendo una gran obra en mi corazón. No puedo llevar una doble vida. No soy un oraador elocuente, ni tengo una personalidad impresionante. Lo único que tengo a mi favor es mis convicciones y mi amor por Jesús. Si no puedo hablar desde el corazón de mi experiencia con Jesús, no soy nada.

 

Paula y yo también creemos que sería erróneo continuar representando una organización que nosotros creemos ya no representa la verdad. Continuar sirviendo en ella sería dar credibilidad a sus afirmaciones. Tenemos muchos amigos maravillosos en la iglesia Adventista. Nos sentimos agradecidos del presidente de nuestra conferencia, del personal, los pastores, los voluntarios, y tantos otros que nos han apoyado y han hecho lo posible para ayudarnos a construir una iglesia para una nueva generación. No queremos herirles, ni a ellos ni a la iglesia madre a la que amamos tanto, y por la cual hemos ofrecido nuestras mismas vidas durante los pasados ocho años. Pero tenemos que seguir al Señor en esto. Reconocemos que habrá quienes discrepen fuertemente con nosotros en la manera en que entendemos las Escrituras y en nuestro sentido de llamado. Pero no somos responsables ante ellos. Somos responsables ante Dios.

 

Aunque las implicaciones de estos descubrimientos son espantosas, hay también una sensación de ansiosa expectación al esperar lo que Dios ha planeado para nosotros. Se nos pide vivir en el áspero borde de la fe. Como nunca antes, tenemos que confiar en las promesas de Dios. Verdaderamente, estamos aprendiendo a vivir por fe y reposando en Jesús nuestro Señor y nuestro Amigo. Para nosotros, esto no es sólo teoría, sino una verdadera experiencia de fe. Es confiar en la Palabra de Dios, y depender de Él, y solamente de Él. Es el reposo sabático diario. Nos sentimos agradecidos de que Dios nos haya confiado su Palabra, y que nos haya permitido probarle. A pesar de nuestros temores, tenemos confianza en el futuro. A donde Dios guía, Él provee.

 

 

RECURSOS ÚTILES

 

http://www.damascus.com  Serie de cintas llamadas "The Sabbath in Christ"

 

http://www.ellenwhite.org  Descargar material sobre Ellen White

 

http://www.graceplace.org  Trabajos titulados "New Covenant Christians" y "Is Sabbath Observance Required ..."

 

http://www.ratzlaff.com   Libros llamados "The Sabbath in Crisis" y "Sabbath to the Lord´s Day"

 

http://www.exadventist.com  Descarga de materiales sobre el el sábado y Ellen White

 

Samuele Bacchiocchi, Sabbath Under Crossfire (Biblical Perspectives, 1998), pp. 245-248.

 

Ibid., 246-248.

 

Dale Ratzlaff, Sábado en Cristo (Glendale, AZ, 1990), pp. 310-311.

 

Ibid. pp. En realidad, hay tres escuelas de pensamiento en relación con el sábado. Hay un pequeño grupo, que incluye a los ASDs, que enseñan que el sábado continúa en el NT. Un segundo grupo enseña una teología de transferencia, y afirma que el mandamiento del sábado todavía es obligatorio, pero que la naturaleza sagrada del día fue transferida del sábado al domingo. (En realidad, esto ocurrió mucho más tarde en la iglesia cristiana. Los primeros cristianos no enseñaban ninguno de estos dos conceptos). Finalmente, hay un grupo más numeroso de cristianos que enseñan que Jesús cumplió el sábado y la Ley. Él es nuestro reposo sabático.

 

Esta es una de las razones por las que, en mi opinión, la doctrina Adventista del juicio investigador es tan endeble. Se basa en un texto que  viene de un oscuro pasaje de literatura apocalíptica. Es complicado por el hecho de que el contexto inmediato no parece hablar de un tema celestial sino de uno terrenal. Está conectado con otros pasajes por el más débil de los enlaces lingüísticos, e ignora las palabras reales de las imágenes de las tardes y las mañanas sacrificiales dentro del texto. Para hacer que la potencia del cuerno encaje en el escenario Adventista, uno tiene que hacer que este cuerno crezca de uno de los vientos, no de los cuernos del imperio griego, donde encaja lógicamente. La obvia conexión con Antíoco Epífanes es ignorada. Es altamente sospechoso basar toda una doctrina en semejante interpretación traída de los cabellos. No hay ningún erudito bíblico fuera del Adventismo que concuerde con la interpretación Adventista. Este hecho debería ser una señal de advertencia contra el hacer demasiadas afirmaciones dogmáticas. Esencialmente, la posición ASD tiene como apoyo un texto débil y Ellen White. Eso no me suena como la Biblia y la Biblia sola.

 

Véanse 2 Cor. 3:6-9 y Heb. 8:13.

 

Dónde trazar la línea en relación con la observancia del sábado ha sido un problema para muchos sabadistas. Hace años, muchos internados Adventistas no permitían que los estudiantes se duchasen en sábado. Yo crecí con ciertas reglas no escritas relativas a la observancia del sábado. Era correcto vadear un río en sábado, pero no nadar. Era correcto andar en bicicleta, pero no si ésta tenía motor. Era correcto jugar, con la condición de que la "Biblia" fuese parte del juego. Para nosotros, un viaje en sábado era la distancia que una persona pudiera viajar con el tanque lleno sin volver a comprar gasolina en el día santo. Una persona podía comer en la cafetería de un campamento, con la condición de que el boleto se hubiese comprado el día antes. El problema es claro. Si la ley del AT todavía es obligatoria, entonces, ¿por qué permitimos que la gente lleve cargas, viaje, o prepare comidas, o haga sub-reglas? ¿Es eso diferente de lo que los rabinos hacían con sus más de 600 leyes? Por otra parte, si el NT ha reinterpretado estas cosas en Cristo, ¿por qué no llevamos lo que el NT dice a su conclusión plena y bíblica y dejamos de hacer del sábado un tema de contención en absoluto? ¿No debemos enfocar nuestra atención en Jesús, que es nuestro verdadero sábado? De otro modo, ¿no somos culpables de un neolegalismo con otro sistema de reglas que NOSOTROS fabricamos? El silencio del NT sobre cómo guardar el sábado declara con fuerza que Dios no tenía el propósito de que sus seguidores anduvieran por ese camino. (Véase Gál. 5:1).

 

D. A. Carson, From Sabbath to the Lord´s Day: A Biblical, Historical, and Theological Investigation (Eugene, OR, 1999).